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lunes, 1 de septiembre de 2008

Bolivia: Entre las urnas y la confrontación

Bolivia se fragmenta y se asfixia entre múltiples procesos electorales; Elecciones Generales, Municipales, Prefecturales, Referéndums Vinculantes, Asambleas Constituyentes, Referendos Autonómicos y ahora Referendos Revocatorios . Durante los últimos 4 años (2004-2008) se han efectuado 12 comicios electorales, cada uno con su respectiva dosis de esperanza dirigida a solucionar en alguna medida la compleja y constante crisis sociopolítica en la que se desarrolla (o se estanca) el país.

Lejos de lograr un consenso en la toma de decisiones públicas, la mayoría de los últimos procesos han agudizado el antagonismo político-cultural existente entre las regiones de oriente y occidente, además de consumir considerables sumas del Tesoro General de la Nación. El Referéndum Revocatorio del 10 de agosto pasado no mostró resultados significativos referentes a un cambio en el escenario político, sino que fortaleció la polarización mencionada, lo cual se verifica en los siguientes puntos:

Evo Morales conserva su liderazgo al obtener una votación del 67.41% [1] a nivel nacional.

Morales se posicionó en 6 departamentos, en los restantes 3: Tarija, Santa Cruz y Beni, que forman parte de la oposición regional, obtuvo porcentajes no menores al 40%, lo cual indica un latente y considerable respaldo al Presidente.
Los Prefectos de la denominada “Media Luna” fueron ratificados, al igual que el apoyo al proceso de autonomía departamental, pero sin embargo su liderazgo no traspasa sus fronteras regionales.

Dos Prefectos opositores fueron revocados ( La Paz y Cochabamba), hecho que le otorga cierta ventaja al Movimiento Al Socialismo (MAS) para poder ampliar geográficamente su control político, al tener la facultad de nombrar Prefectos interinos hasta que se convoque a nuevas elecciones prefecturales en estos departamentos.

El desarrollo del proceso electoral fue criticado por la OEA. Sus 125 observadores constataron que en el 32% de las mesas de sufragio se evidenciaron irregularidades como la existencia de propaganda electoral el día de la votación, vulneración del voto secreto, clonación de cédulas de identidad, lo cual impidió el voto de varios ciudadanos y alteraciones en el conteo de la votación. Una auditoria profunda al padrón electoral es fundamental para los futuros comicios electorales [2], pero aún así recuperar la credibilidad del organismo electoral será una tarea de larga data.

No se puede negar la legitimidad que tienen estos procesos, “ la voz del pueblo, es la voz de Dios ”; sin embargo, ¿es posible cuestionarla? ¿Cuántos ciudadanos saben con certeza el contenido y sobre todo la interpretación tanto del proyecto de Constitución del MAS como el de los Estatutos Autonómicos de la Media Luna? Si bien es cierto que Bolivia necesita una reforma a su Carta Magna, ésta debe tener compatibilidad con el proceso de descentralización iniciado en 1994 con las autonomías municipales y la Ley de Participación Popular. Esta es la lectura más obvia que se puede hacer de los resultados del Referéndum Revocatorio, es decir, es el imput que la ciudadanía demanda y otorga al sistema político boliviano.

Un clima de coexistencia mutua se ve distante pues actualmente la cultura de la confrontación prima a la del diálogo. Por un lado, el oficialismo continúa con su campaña electoral eterna basada en la repartición de bonos, y por el otro surgen falsas promesas de poder promulgadas por los líderes regionales, ambos bandos con un mismo objetivo: conquistar al electorado.

El consenso no es imposible. La racionalidad en la compatibilidad de ambos procesos debiera ser el objetivo y la ausencia de verdadera voluntad política es la que hace que estos procesos sean inviables.

Chuquisaca vota por autonomía

Líderes chuquisaqueños acordaron convocar a referéndum por autonomía el próximo 30 de noviembre. La medida será anunciada por la prefecta Savina Cuéllar en las próximas horas. Con este avance de la autonomía sumarían a 6 los departamentos autonomistas y opositores al gobierno de Evo Morales, de los 9 que tiene Bolivia.
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sábado, 30 de agosto de 2008

Evo mató la democracia con un decretazo

Evo Morales lanza decretazo para Bolivia

Demostrando que la convocatoria de diálogo era simplemente un show para la prensa internacional, Evo Morales, presidente de Bolivia, se sacó la máscara de demócrata anunciando por decreto un multi referéndum para aprobar su constitución ilegal, elevando a su gobierno al nivel de dictadura.

Violación 1
La ley de Bolivia establece que no puede ser convocado más que un referendo nacional por año y teniendo en cuenta que en Agosto convocó el referendo revocatorio/ratificatorio, el nuevo referendo que somete a la consulta del pueblo el texto de la nueva constitución debería estar programado para el 2009.

Violación 2
La segunda violación de esta convocatoria es que un referendo para consultar nada menos que la futura contitución de Bolivia se da por decreto, cuando la actual constitución boliviana establece que una disposición de esta naturaleza debe provenir de una ley del Parlamento (así fue el revocatorio). Con el decretazo, Evo se salta el Congreso, evitando someter su proyecto a consenso con las demás fuerzas políticas. Y saltarse el Congreso equivale a prácticamente a cerrar el Congreso, y con esto se gradúa de dictador.

El decretazo fue rechazado por 5 de las nueve regiones bolivianas cuyos dirigentes anunciaron que impedirán la realización de la votación para no prestarse y ser cómplices de una ilegalidad. En Santa Cruz el rechazo ciudadano ya provocó enfrentamientos. El senador del MAS, Antonio Peredo demostrando su carácter "democrático" anunció que el nuevo referendo "se llevará adelante con o sin oposición".

Mal ejemplo
Una de las peores consecuencias del incumplimiento de la ley por parte de Evo es que deja en libertad a todos los sectores del país para que sigan su ejemplo. Si el presidente de un país no cumple las normas establecidas, nadie lo hará.

EFE: El presidente Evo Morales ha desatado un nuevo "terremoto político" en Bolivia al convocar el referendo de la nueva Constitución mediante un decreto (o "decretazo", como ya se conoce en el país), que sus opositores han tachado de "golpe a la democracia" y de "llamada a la guerra civil". Ver nota
El Deber: “Si vale para algo este ‘decretazo’ es para que no quede duda hacia dónde va este gobierno con la imposición… Lo que de verdad se está poniendo en riesgo es la unidad del país”, manifestó Rubén Costas, prefecto de Santa Cruz. Ver nota
Univisión: "Está demostrando su talante autoritario, buscando la eternización en el poder y legislando por decretos, tal como lo hicieron el dictador (Luis) García Meza y el (ex presidente) neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada", indicó Costas, según un boletín difundido por la prefectura de Santa Cruz. Ver nota
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“Vemos que la ley está al servicio del gobernante y no el gobernante al servicio de la ley, eso se llama dictadura”, afirmó ayer el presidente de la Asociación de Magistrados de Bolivia, José Armando Urioste.

El magistrado se pronunció de esta manera contra el Decreto Supremo 29691, mediante el cual se convoca un referéndum múltiple para poner a consideración el proyecto de Constitución y la elección de prefectos en La Paz y Cochabamba, y subprefectos y consejeros en todo el país.

Criticó la conducta del presidente Evo Morales, que debería ser el principal cumplidor de la ley y el más claro servidor porque estamos en un Estado de derecho.

Recordó que el Presidente está gobernando desde hace bastante tiempo con decretos y que el DS 29691 se convirtió en un ‘golpe de Estado’ contra la seguridad jurídica, cuando la atribución de convocar un referéndum es exclusiva del Poder Legislativo, por lo cual el Gobierno incurrió en usurpación de funciones. /ANF

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jueves, 28 de agosto de 2008

Cinco regiones le dicen no al referendo por constitución

El proyecto de la nueva constitución del MAS sigue perdiendo consenso nacional. Ahora, 5 prefectos de 5 de los 9 departamentos de Bolivia, no quieren saber nada de la nueva constitución masista, ni siquiera del supuesto referendo para aprobarla o rechazarla. Los prefectos de Santa Cruz, Tarija Beni, Pando y Sucre, capital de la república, acordaron impedir la realización de un referendo aprobatorio. De estos 5 prefectos que integran el Conalde, 4 han recibido apoyo masivo a su gestión autonómica en el reciente referendo revocatorio del 10 de Agosto. El cargo de Sabina Cuellar, prefecta de Sucre, no fue sometido a consulta por su reciente elección.

5 prefectos deciden frenar el referéndum de la CPE de Evo
Los prefectos y cívicos de Tarija, Beni, Pando, Santa Cruz y Chuquisaca decidieron que no permitirán que en sus regiones se realice el referéndum constitucional que alista el MAS.

Los prefectos y cívicos del Consejo Nacional Democrático (Conalde) decidieron ayer impedir en sus regiones la realización del referéndum de aprobación del texto constitucional aprobado por el MAS en la Asamblea Constituyente y asumir nuevas medidas de presión en demanda de la reposición de los recursos que les recortaron del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).

La decisión fue asumida en una reunión en Villamontes, en la región del Chaco, donde desde hace tres días se realiza un bloqueo de rutas y, desde las cero horas de hoy, un paro cívico indefinido, según informaron anoche los cívicos de Villamontes y Yacuiba, Felipe Mosa e Inés Zárate, respectivamente.

El prefecto de Tarija, Mario Cossío, hizo pública la determinación del Conalde, la que además incluye un llamado al diálogo con la intervención de la Iglesia Católica y la Organización de Estados Americanos (OEA), y “la inmediata implementación del proceso autonómico”.

“En caso de que el Gobierno quiera imponer este ilegal referéndum (el de aprobación del texto constitucional, convocado mediante decreto), los cinco departamentos no admitirán su realización en sus territorios”, anunció Cossío. Antes, había señalado que las cinco regiones decidieron movilizarse para que sus recursos por IDH y regalías petroleras queden intactos.

“La lucha será decidida y abiertamente acompañada por los cinco departamentos. Cada departamento comenzará a mostrar iniciativas abiertas de movilización en las siguientes horas”, anunció el Prefecto.

Cossío no explicó a qué medidas se refería, pero más tarde Mosa, el presidente del Comité Cívico de Villamontes, indicó que se decidió mantener el bloqueo de carreteras en el Chaco e iniciar un paro cívico indefinido.

“Hemos pedido a los prefectos entrar mañana (por hoy) en paro, Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija, y eso es lo que se ha quedado. El paro será hasta que el Gobierno flexibilice y quiera hablar con los prefectos No vamos a levantar los bloqueos”, sostuvo.

Zárate, secretaria del Comité de Huelga de Yacuiba, confirmó que “se ha decidido entrar en el paro cívico desde las cero horas”.

Según Cossío, “cada departamento va a acompañar esa movilización que ya empezó en el Chaco. Su homólogo de Pando, Leopoldo Fernández, coincidió: “Nosotros estamos adhiriéndonos a esta determinación que se ha tomado en el Chaco y vamos a reforzar la misma en cada una de las regiones”. En el caso de Pando, los dirigentes cívicos anunciaron para hoy una reunión en la que se aprobarán nuevas medidas de presión.

La prefecta de Chuquisaca, Savina Cuéllar, no asistió a la cita, pero anticipó que respaldaría todas las decisiones que se asuman en Villamontes. “No vamos porque hay trabajo que hacer, pero estamos unidos y apoyaremos las decisiones de nuestros hermanos”, expresó.

Respecto al diálogo, Cossío señaló que los líderes de las cinco regiones le encomendaron continuar con las gestiones iniciadas ante la Iglesia y la OEA, instituciones a las que un día antes enviaron cartas pidiéndoles que faciliten el acercamiento.

Luego insistió en que la lucha por el IDH “será decidida y abiertamente acompañada por los cinco departamentos”, y agregó que, con el recorte de estos recursos para el pago de la renta Dignidad, el Gobierno tiene el objetivo de “asfixiar la naciente autonomía de nuestro país”.

CHUQUISACA

Autonomía • Cossío indicó que Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija apoyarán el proceso autonómico de Chuquisaca, para lo cual anunció la convocatoria a un referéndum departamental “en las próximas horas”.

Objetivo • Según Cossío, sería para aprobar los estatutos autonómicos, lo que garantizaría que cinco regiones avancen en ese proceso.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Del referendum a las armas

El resultado del referendo, en el que tanto el oficialismo como la oposición lograron reafirmar sus posiciones, podría tener una grave consecuencia, la resolución del empate catastrófico a través de la violencia. Esta es la deducción que presenta el analista Gerardo E. Martínez-Solanas (ver nota). Dos posiciones encontradas que se sienten exitosas avanzarán en la ejecución de sus respectivos mandatos populares, confirmados con el voto, hasta que estos modelos antagónicos choquen. Este es el fracaso de la estretegia de Evo Morales, no lograr el apoyo masivo a su proyecto (territorialmente la mitad del país se opone) y al mismo tiempo reforzar a los autonomistas. El autor advierte que la oposición no debe entrar en el juego de la violencia orquestada por el oficialismo.

El fracaso estratégico de Evo Morales
Gerardo E. Martínez-Solanas
Firmas Press. El autor es economista y politólogo

En Bolivia se organizó el referendo revocatorio del 10 de agosto como un arma de doble filo para consolidar el gobierno de Evo Morales y erradicar el obstáculo formidable de los prefectos de la oposición que primaban en las seis regiones más ricas del país.

Morales anticipó astutamente los temores de la oposición por un posible fraude y su consecuente reacción de indecisión y abstencionismo. En esto acertó plenamente y se obstaculizó el referendo con acusaciones de fraude y recursos de inconstitucionalidad. Amplios sectores de la oposición no acudieron a las urnas, destacando su ausentismo las regiones donde el presidente Morales cuenta con mayor apoyo de la población. No en balde estaba tan confiado las vísperas de la consulta. Logró un 63% del total de los votos, es decir, 10% más del favor obtenido en 2005, aunque con menos número de votos que entonces.

Pese a este respaldo, fue una victoria pírrica que echa por tierra su estrategia de controlar todo el país. Esto depende de la aprobación posterior de una nueva Constitución que lo favorece. Un texto constitucional aprobado mediante la exclusión –por la fuerza– de los asambleístas opositores, que debería someterse a referendo en los próximos meses cuando Morales contara con el pleno respaldo de las autoridades de todo el país. Ahora no lo tendrá.

No contó con que el abstencionismo opositor no bastaría para lograr la revocación de los prefectos de Santa Cruz, Rubén Costas, con casi el 70% a su favor; de Beni, Ernesto Suárez, con el 62%; de Tarija, Mario Cossío, con el 65%; y de Pando, Leopoldo Fernández, con casi el 57%. A estos se suma la prefecta de Chuquisaca, elegida por la oposición hace pocos meses y, por lo tanto, no sujeta al revocatorio. Los dos restantes prefectos revocados son de la oposición y otro del Gobierno. Pero Morales no cuenta con seguridad alguna de poder reemplazarlos con prefectos oficialistas en unas futuras elecciones departamentales cuyas fechas no han sido fijadas todavía.

La aparente victoria personal es una rotunda derrota para la estrategia de Evo Morales, quien ahora debe enfrentar la ratificación en las urnas de las aspiraciones de autonomía departamental que esgrimen los prefectos confirmados para defender a sus regiones del embate centralizador y autoritario del oficialismo. Esto implica que estas regiones seguirán su curso para crear asambleas legislativas propias, controlar los salarios en la nómina pública, convocar a elecciones populares de vicegobernadores y corregidores, administrar la fiscalización y recaudación departamental con la correspondiente creación de una agencia tributaria departamental y organizar cuerpos de policía departamental.

Si la política boliviana consolidara en el futuro una democracia viable, estos acontecimientos son muy bienvenidos porque representarían el establecimiento de una variante eficaz de democracia participativa. Sería un paso adelante para hacer de Bolivia una república federal con gobiernos departamentales más accesibles al pueblo en la toma de decisiones. Por el contrario, una política de fuerza por parte del Gobierno central redundará en movimientos separatistas y hasta en una indeseable guerra civil que hasta podría adquirir tintes étnicos.

Esta última posibilidad es fomentada por el eje autoritario Chávez–Castro–Correa–Morales–Kirchner que afinca su poder en la polarización política en sus respectivos países hasta crear un enemigo externo que justifique el aplastamiento represivo de la oposición. Tal es así, que Chávez propone reiteradamente barrer con los títeres del imperialismo y, las fuerzas más extremistas le recuerdan a Morales cómo Mao Tse Tung sintetizó, en 1938, la decisiva y radical toma de decisiones donde “el poder político nace de los cañones de los fusiles”, porque “todo conflicto de esta índole lo decide la fuerza”.

Debe cuidarse la oposición boliviana de esta ominosa alternativa que imponen las fuerzas antidemocráticas. Suele convertirse en realidad con demasiada frecuencia.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Un pueblo `feliz'

Nunca las segundas partes son buenas, dice un viejo refrán, pero en Bolivia, donde se asegura que lo posible es imposible y lo imposible es posible, se acaba de repetir lo que es común en Venezuela. El pueblo está ''feliz'' con sus gobernantes, según los resultados electorales.

''Con hambre y sin empleo, con Chávez me resteo'' es el grito de combate de las huestes del petrodictador venezolano. Les importa un rábano el futuro del país, la dilapidación de recursos. Les basta que el régimen les tire unas monedas para la arepita y la cervecita a través de 14 misiones tipo ''Juancito Pinto'' boliviano.

En los 40 años de democracia venezolana las cosas no eran diferentes, pero ahora se ha institucionalizado la dádiva. Qué importa que no haya escuelas, que los hospitales colapsen, que las carreteras se pudran, que vuelvan enfermedades que estaban erradicadas, como la fiebre amarilla y la tuberculosis, o que mueran asesinadas por el hampa 65 personas cada fin de semana.

No importa que el petrodictador reparta el dinero de los venezolanos para construir casas en Cuba, Perú, Nicaragua, Ecuador mientras en su país proliferan los ranchos y las villasmiseria alrededor de las grandes urbes. Nadie parece preguntarse dónde están los 750,000 millones de dólares que recibió en la década por el alza de los precios petroleros.

Evo Morales acaba de ser ratificado en un referendo que debía considerar como una derrota porque no resuelve nada, sino que agrava la crisis política. Lo ratificaron porque el país aparentemente está ''feliz'' con unas autonomías inconstitucionales, con el aumento de los precios de los artículos de primera necesidad, con el acoso al empresariado, la inseguridad jurídica, la oclocracia mandante.

No cabe duda de que es motivo de contento haber abandonado la dependencia del imperio para caer en manos del petroimperio. La mayoría del país cree, pues, en que ahora somos soberanos. Parece que nos llenamos de orgullo al haber estropeado nuestros vínculos con Perú, o de mostrarles a nuestros muchachos que no hay que quemarse las pestañas, basta ser dirigente sindical para llegar a lo más alto.

Obviamente el pueblo está ''feliz'' porque el presidente admite impunemente que viola la ley. No cabe duda de que los bloqueos son festejados por sus víctimas obligadas a dormir a la vera de los caminos. Y, claro, el terreno está servido para que el régimen busque aprobar la inconstitucional Carta Magna de la Glorieta. ¿Apostamos?

Morales, otrora enemigo de los gastos reservados, ahora maneja dineros venezolanos distribuyéndolos al voleo. ¡Felicidad popular! Qué importa la masacre de Huanuni ni los muertos que carga el régimen o los que asoman en el horizonte. Bolivia está partida en dos. ¡Viva Bolivia! A beber y bailar hasta romper las abarcas, con cualquier pretexto.

A la descarada OEA le pareció sólo un ''problema cultural'' el que en el campo los sindicatos hayan decidido cómo votar. Por eso es que en las provincias hay mesas con el ciento por ciento de votos para Morales.

Una lástima que tenga pies de barro la ''generalizada felicidad'', aceitada con los petrodólares y una colosal propaganda goebbeliana. Amanecerá y veremos.
Hernan Maldonado
Fuente: elnuevoherald.com
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Un pueblo `feliz'

Bolivia revocada

Santa Cruz, 20 de agosto.- En 2007, el Vicepresidente García Linera decía que Bolivia vive un “empate catastrófico” entre las fuerzas oficialistas y opositoras, y que el desempate determinará quién toma el poder ya que el Revocatorio es solo un camino.

El 10 de agosto de 2008, el 68% de los electores ratificó al Presidente, cifra que debe examinarse desde algunos criterios:

a. El voto fuerte y duro del MAS, el cual se calcula en un 30% y que representa a los masistas que están con el partido sea cual fuere el panorama;

b. Los que no apoyan firmemente al Presidente pero que están con el “proceso de cambio”, es decir, que no quieren que los partidos tradicionales regresen al poder;

c. Quienes apostaron por la continuidad del mandato constitucional de cinco años;

d. Los que votaron “voluntariamente” por Morales para que se siga desgastando en el poder;

e. Existieron electores que votaron bajo amenazas, hubo casos de suplantación de personas, duplicación de números de las cédulas de identidad, personas fallecidas que sufragaban. Es difícil saber a cuánto ascienden los votos cuestionados. En el caso de los Prefectos, fue vital el voto por la consolidación de las Autonomías.

Evo Morales ganó en La Paz, Oruro y Potosí con porcentajes superiores al 80%, en Cochabamba con el 70% y también en las opositoras Chuquisaca y Pando. Pareciese victoria absoluta del Gobierno y que el “empate catastrófico” del cual nos habla García Linera tendría un ganador pero Morales no pudo ser ratificado con el 80% que buscaba y los Prefectos de la “Media Luna” no fueron revocados.

El Gobierno cometió el error de elaborar las preguntas del Revocatorio incluyendo las gestiones y acciones de los Prefectos y como éstos fueron los impulsores de los Estatutos Autonómicos como parte de sus gestiones prefecturales -léase la propia pregunta de la Revocatoria para los Prefectos-, se los ha legalizado y legitimado, completando esta cadena de votación: En 2006 gana la autonomía en los departamentos; en 2008 vence el Sí a los Estatutos y ahora se ratifican a los Prefectos y a todas sus políticas. Es así que los Prefectos autonomistas son tan ganadores como el Gobierno y el Presidente busca readecuar su Proyecto de CPE con los Estatutos Autonómicos que en principio calificó como ilegales e ilegítimos.

Ambas partes radicalizarán sus posturas basándose en los resultados electorales conseguidos. Los Prefectos autonomistas anuncian la aplicación plena de sus Estatutos; el Gobierno buscará ganar inmediatamente las Prefecturas de La Paz y Cochabamba y a mediano plazo querrá convocar a Referéndum por la aprobación de su Proyecto de CPE. También debe definir qué se hará con la Prefectura de Oruro, cuyo Prefecto, que es masista, fue revocado bajo los parámetros de la Ley pero no bajo la Resolución de la CNE. Siguiendo lo estipulado en el Art. 228º de la vigente CPE, la Ley tiene mayor fuerza que cualquier Resolución no obstante, es una constante que en Bolivia no se cumpla la Ley.

Todo ello configura un panorama político de mayor confrontación y demuestra que el único perdedor es el pueblo boliviano, quien debe seguir viviendo en la reinante incertidumbre ya que la solución a los problemas nacionales no pasa porque los ciudadanos acudan a las urnas hasta el cansancio, sino porque los gobernantes hagan las gestiones necesarias para dar prosperidad a todos. El único revocado fue Bolivia.
Paúl Antonio Coca Suárez Arana
Fuente: fmbolivia.com.bo
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Bolivia revocada

Bolivia: un triunfo que no resuelve la crisis

El conflicto boliviano -que continuará- genera consecuencias importantes en América del Sur.

El categórico triunfo de Morales en el referéndum revocatorio de Bolivia no resuelve la crisis política que vive el país. El Presidente fue ratificado obteniendo 67,5% de los votos, 12 puntos más que cuando fue electo para Presidente. Pero este triunfo contundente, que debería dejarlo en condiciones de resolver la crisis política que sufre el país, no lo es tanto. Es que también fueron sometidos a referéndum revocatorio 8 de los 9 prefectos de los departamentos del país. Los cuatro de la región llamada la Media Luna: Santa Cruz de la Sierra (Rubén Costas con más del 70% de los votos), Tarija (Mario Cossio que obtuvo 66%), Pando (Leopoldo Fernández con 57%) y Beni (Ernesto Suárez con 75%), que reclaman la autonomía —que en los hechos es una su suerte de federalismo ampliado—, también fueron ratificados en sus cargos, al obtener más del 50% de los votos. Ello los fortalece en su reclamo de autonomía frente a Evo Morales. En los cuatro departamentos restantes fueron derrotados dos prefectos opositores (el de Cochabamba Manfred Reyes, quien no aceptó el resultado y renunció a su cargo-, el de La Paz (José Luis Paredes), y también uno oficialista, el de Oruro (Alberto Aguilar); los tres no alcanzaron el 50% de los votos para ser ratificados, y fue confirmado uno oficialista, el de Potosí Mario Virreira, con 74%. Tres de los cuatro prefectos de la región autonomista ganaron con mayor porcentaje que Evo Morales.

El único prefecto que no fue sometido al referéndum por haber sido electo recientemente es el de Chuquisaca, que puede transformarse en un problema de envergadura para Evo. Se trata de una mujer de origen indígena con muy poca educación, Sabina Cuellar, quien es una de las mayores opositoras y cuestiona al Presidente por su política contraria a la libre empresa y su relación con Chávez. Quizás ella sea potencialmente el mayor peligro político para Morales. Este trabajó mucho sobre la idea de las naciones indígenas: Aymará —a la que él pertenece—, Quechua y Guaraní. Las dos primeras son las dos más importantes, tanto en cantidad de población como en influencia histórica y cultural. La cuestión es que Cuellar es de la etnia Quechua, enfrentada a la Aymará desde la época previa a la llegada de los españoles. Ello hace que el enfrentamiento Morales-Cuellar no sólo deba ser leído en términos políticos, ideológicos, económicos y regionales —como sucede entre la región de la Media Luna y el gobierno nacional de Evo Morales—, sino también en la clave étnica, en función de un enfrentamiento ancestral entre indígenas. Es así como Evo ha desatado un proceso del cual él mismo puede ser víctima.

El conflicto boliviano —que continuará— genera consecuencias importantes en América del Sur. En la visión energética, Bolivia suministra gas a Brasil, Uruguay y Argentina e indirectamente a Chile a través de la anterior. Si se profundiza la crisis política, el suministro se verá afectado. A su vez el gobierno de Evo ha creado condiciones adversas a la inversión para extraer el gas y el petróleo del país, con lo cual sólo su caída puede generar condiciones que la hagan posible. La presencia de Cuba y Venezuela en el país es ostensible, no sólo a través de agentes de inteligencia y seguridad, alfabetizadores y médicos del primer país, sino también con unidades militares orgánicas del segundo. Esta situación está gestando un sentimiento nacionalista en la oposición, que hace del apoyo venezolano a Morales un punto central de su prédica. Brasil, por su parte, respalda a Evo, pero ve con cierta preocupación la creciente presencia venezolana en el país. Para el Presidente de Ecuador —quien visita la Argentina como la semana pasada lo hizo Chávez—, el triunfo de Evo en el referéndum es importante, dado que el 28 de setiembre él enfrenta uno para aprobar la nueva constitución, sancionada por una constituyente controlada por el oficialismo. Chávez, Correa y Morales asumen el socialismo como modelo en términos públicos. Para Alan García, Morales es una amenaza —ha apoyado a la oposición peruana— y para Brasil se está transformando en un problema, aunque lo respalde. Si la situación de Lugo en Paraguay se complica —como él mismo lo está diciendo públicamente—, en los dos países que en los años treinta combatieron en la Guerra del Chaco, pueden darse situaciones de inestabilidad política simultáneamente.
Rosendo Fraga
Fuente: confidencial.com.ni
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Bolivia: un triunfo que no resuelve la crisis

Registro Civil culpa por la clonación a Identificación

Para el director nacional de Registro Civil, su institución registra los hechos vitales y el estado civil de las personas. Identificó fallas en la impresión de huellas dactilares que no son comparadas cuando se renuevan carnets.

La Dirección Nacional de Registro Civil responsabilizó a Identificación Personal de la Policía Nacional en el robo de identidad a través de los carnets e identificó fallas en la emisión y renovación de las cédulas.

“La Dirección de Registro Civil tiene la misión de efectuar el registro de los hechos vitales de las personas, nacimiento y muerte, y el estado civil de las mismas, matrimonio, divorcios, entre otros”, afirmó ayer el titular de esta institución, Javier Hinojosa.

El domingo, el director nacional de Identificación Personal de la Policía Nacional, coronel Édgar Rendón, dijo que una de las causas por las que se dan casos de clonación de carnets, que origina robo de identidad, es la facilidad con la que la gente obtiene el certificado de nacimiento.

Al respecto, Hinojosa aseveró que el Registro Civil no tiene la misión de identificar a las personas. “La identificación de las personas es un procedimiento técnico de diferenciación de una persona respecto a las demás”, precisó.

Explicó que ese trabajo no se puede realizar de una manera artesanal, como actualmente se lo hace. El proceso necesita tecnología, porque hay elementos biológicos o físicos que diferencian a una persona de las otras que deben ser registrados técnicamente, dijo Hinojosa.

Rendón afirmó que para evitar casos de clonación de carnets se debería modernizar el sistema, porque el actual es obsoleto.

Hinojosa coincidió con el jefe policial, sin embargo hizo notar que las huellas dactilares, utilizadas en Bolivia por Identificación Personal, están registradas manualmente en un papel.

Precisó que actualmente la Policía no verifica las huellas dactilares ni las compara en el momento en que una persona quiere renovar o requerir una cédula nueva. Lo mismo ocurre con la fotografía y hasta con la firma del interesado.

Para Hinojosa, la labor fundamental de la Policía está en comparar la veracidad de los datos de archivo con los de la persona.

“Identificación Personal debería efectuar realmente un trabajo de identificación y no hacer un trámite, porque sino cualquier persona que lleva su certificado podría salir con un carnet de identidad”, subrayó.

El director de Registro Civil aseguró que un certificado de nacimiento no es un documento de identidad. “Ahí se escribe el nombre, cuándo nació, quiénes son sus padres, entre otros. Eso no diferencia a una persona de otra”.

El coronel Rendón adelantó que, actualmente, existen proyectos para digitalizar los “libros matrices”, con medidas de seguridad para que haya un solo archivo de documentación.

La autoridad de Registro Civil garantizó que todo el proceso de certificación gratuita, que está vigente en el país, cuenta con la misma base de datos. Recalcó que con este sistema es muy difícil que haya irregularidades, porque se hace un constante control. “Se verifica la base de datos antes de proceder a un registro”, dijo Hinojosa.

Para extender certificados en el área rural, por ejemplo —dijo—, se llevan los libros físicos para hacer correcciones.

Si bien existen medidas de seguridad, Hinojosa admitió que en el proceso de certificación es posible que la gente burle la seguridad, sin embargo indicó que se realiza una investigación porque ese hecho es un delito.

Identificación responsabilizó a Registro Civil de supuestas irregularidades en la emisión de certificados gratuitos.

El domingo, La Razón publicó un informe que muestra la facilidad de clonar una cédula de identidad para cometer actos ilícitos, como cobros de bonos, rentas o apropiarse de propiedades.

Según la Policía, las principales víctimas del robo de identidad son las mujeres y los ancianos cuando realizan el cobro de la renta Dignidad.

Dos autoridades policiales sugirieron que se debe contar con un sistema moderno de digitalización computarizada para evitar irregularidades.

El comandante nacional de la Policía, general Miguel Gemio, anunció que se busca financiamiento para el fortalecimiento tecnológico de Identificación.

REQUISITOS PARA OBTENER CERTIFICADO Y CARNET

Certificado de nacimiento • Para las personas de cero a 12 años de edad, se debe presentar un certificado médico que certifique el nacimiento y el grado de parentesco con la familia. Para aquellas mayores de edad que quieran obtener el documento por primera vez, se debe llenar un formulario y presentar pruebas de su identidad. Estos documentos son evaluados a través de un trámite administrativo que define si se hace o no el registro.

Cédula de identidad • Para obtener por primera vez una cédula de identidad, se debe presentar el certificado de nacimiento original; los policías imprimen las huellas de los 10 dedos y agregan el nombre en el libro matriz. Para la renovación del carnet, la autoridad policial sólo verifica el nombre, busca en un archivo para constatar la identidad. En este procedimiento, no realiza una comparación entre las huellas impresas y las actuales.
Fuente: la-razon.com
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Registro Civil culpa por la clonación a Identificación

Bolivia - En la encrucijada

Es obvio que el país está cada día más dividido. El referendum revocatorio dio sin duda la fracción y la medida del abismo que cada día se agiganta, y extrañamente esta situación se transparentó a pesar del fraude que se realizó de manera más que evidente a favor de Evo Morales, fraude al que todavía no se le ha dado la importancia que ha tenido en los resultados que se expresaron en las urnas, donde este se abrió paso codo a codo con el atropello a las leyes y a la constitución vigente.

Pero ni el mismo fraude pudo ocultar la realidad de Bolivia, no pudo esconder las dos visiones de país que se han consolidado con igual fuerza y exigencia en Bolivia, a saber la visión estatista- etnicista- racista, frente a la visión de país abierta a la lógica del mercado libre, a la democracia, a las autonomías departamentales como proyecto de país.

Frente a esta insoslayable fractura, se yergue el mayor problema cual es la actitud de Evo Morales, su nada conciliador vicepresidente y los ministros que conforman su gabinete y que tienen igual actitud confrontativa. En la Bolivia concebida por Morales, no existe la más mínima posibilidad de diálogo.

La actitud que prima desde el gobierno es la de someter y pisotear a quienes no coinciden con la visión de país indigenista y socialista que el gobierno exige implementar sin tregua y sin atender a que el país está dividido en dos visiones de país contrapuestas, razón por la que el gobierno sólo podrá implementar la visión que se propone en la medida en que violente a la otra Bolivia, que trate de someter a quienes exigen un país democrático y autonómico.

Todos han contribuido a que esta situación haya llegado al límite en el que actualmente nos encontramos, y que ahora nos emplaza a la fatal sentencia socrática que señala que hagamos lo que hagamos nos arrepentiremos. Decimos esto porque dadas las circunstancias actuales, si la dirigencia no enfrenta con la decisión y fortaleza que debe hacerlo tendrá que asumir una segura pérdida y si pone el énfasis y la decisión que el momento exige tendrá que asumir la confrontación como inevitable.

El Referéndum fue un equívoco, desde esta columna siempre lo sostuvimos y lo seguimos afirmando, no por capricho sino porque hemos ido dando lectura a la realidad que estamos auscultando permanentemente. Era pueril e irreal pensar que el Referéndum podría dar respuesta al momento de aguda crisis que nos encontramos viviendo, sabíamos que la consulta no podía ofrecer una respuesta para zanjar la aguda crisis, porque surgió de la ilegalidad, porque se constituyo en una infracción a la constitución vigente y porque además se realizó sobre un padrón electoral fraudulento, razones por demás evidentes para saber que no aportaría con soluciones, sino que llevaría más bien a un punto de mayor tensionamiento de las fuerzas en pugna y confrontación.

El Revocatorio, nos acerca cada vez más al punto de una posible ruptura, va encaminando a ello, a menos que los prefectos ratificados de la media luna, desoigan el mandato del soberano que exigió con su voto que ellos se jueguen por el proyecto de democracia liberal, de sociedad abierta, de defensa de un estado de derecho, por un modelo democrático libertario, frente al modelo indigenista, estatista, comunitario al que quiere reducir Evo Morales y su gobierno al país.

Los prefectos no debieron aceptar ir a un proceso que implicaba la ruptura del marco constitucional y que obviamente se constituía en la llave para implementar la constitución masista.

Después que lo hicieron quien sabe porqué razones, no les queda más que defender el modelo y la visión de país por la que el pueblo ha puesto tres veces su voto en las urnas, y tendrán que hacerlo sin tregua, sin pausa, sin cálculos personales, porque el pueblo les imploró, les rogó, les exigió que no abrieran la caja de Pandora y se obstinaron por hacerlo a pesar de todas las advertencias.

No en vano, Heinz Dieterich, teórico del Socialismo del Siglo XXI, profesado por Chávez y Morales, ha asegurado en su último artículo, que “El referendo revocatorio del 10 de agosto en Bolivia, contrario a algunas interpretaciones triunfalistas, es una clara derrota del gobierno que no solo refuerza la división de facto del país, sino que le concede a la subversión separatista un halo de legalidad que antes no poseía.”

Sugiere Dieterich en el mencionado artículo, que la votación que consolidó a los prefectos de Santa Cruz y el Beni con un porcentaje superior al obtenido por Evo Morales, y a las cinco regiones de Bolivia que profesan el modelo de autonomía departamentales hay un mandato implícito y una legalidad que permite un planteamiento disidente cual es el de luchar y exigir la implementación de un modelo de país distinto, teniendo ahora estas regiones un principio de legalidad que antes no poseían.

La consolidación de esta realidad a través del voto, se ha convertido en una exigencia, que pone en juego las fuerzas que se contraponen. La situación se plantea así como límite, al punto que cualquier error de parte de las regiones autonomistas puede significar ahora la muerte y extinción del proyecto con la consecuente victoria e implementación del proyecto indigenista, comunista, maoista del gobierno actual. En la presente circunstancia la dirigencia de la Media Luna no puede plantear ninguna situación que no sea debidamente procesada y responsablemente contemplada, la dirigencia tiene que estar a la altura de la circunstancia presente que es harto peligrosa y que no permite seguir dando tumbos ni entrar en experimentos, ni en otros referendums que traen consigo la misma trampa y los riesgos y engaños que ha traído el revocatorio.

Frente a esta delicada situación, las acciones de la agrupación Podemos deben también ser tomadas muy en cuenta de aquí en más, pues sería gravísimo que esta agrupación supuestamente opositora continúe en la lógica de sorprendernos nuevamente con acciones con las que está convirtiendo el parlamento en un bingo en el que se rifa y subasta a diestra y siniestra el país.
Centa Reck
Fuente: lahistoriaparalela.com.ar
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Bolivia - En la encrucijada

lunes, 18 de agosto de 2008

UN PAÍS HEMIPLEJICO

Bolivia se llama así por Simón Bolívar, el Libertador caraqueño de ascendencia vasca. Su primer presidente fue el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, nacido en Cumaná, en el Oriente de Venezuela. Dos venezolanos pues en la historia de este país de diez millones de habitantes. Y, un tercero, Hugo Chávez, a los que los Prefectos bolivianos de forma mayoritaria le piden no meta sus narices en su país y le deje en paz a Evo Morales.

Bolivia Tres senadores hemos estado dos días en Santa Cruz de la Sierra y tres en La Paz y el Alto, como Observadores del referéndum revocatorio, figura que no está en la Constitución boliviana, y que tuvo lugar el pasado domingo. Una experiencia única imposible de resumir en estas cortas líneas, con el reconocimiento al embajador de España, Francisco Montalbán, excelente profesional que nos coordinó un programa muy completo.

"Tener cuidado con el mal de altura, el soroche" -nos decían. “A Leyre Pajin le dio el mareo y estuvo media hora sin conocimiento. Para evitarlo tomad mucha agua, aspirina, mate de coca o sorochil", insistían. Pero el mejor consejo fue el del indio: "Andar despacito, comer poquito y dormir solito".

El caso es que los cuatro mil doscientos metros de El Alto y los 3.600 de La Paz no dan tanto mareo como la visión y constatación de un país hemipléjico. Bolivia son dos países. El Altiplano y la llanura, con Departamentos, descritos como “la media luna”, que no quieren saber absolutamente nada del poder central de La Paz, y, que ante el desmorone de los partidos, los Prefectos (gobernadores) de cinco de estos territorios avanzan a galope tendido tratando de reafirmar unos estatutos de autonomía, sin encaje constitucional, en respuesta a un Evo Morales extraordinariamente ideologizado.Si bien es verdad que éste tiene un lenguaje populista contra la pobreza y se apoya en mucha de la demagogia chavista, ha puesto en la agenda la asignatura pendiente de un indigenismo preterido, no en sus derechos ciudadanos, la prueba es que Morales, un indio aymara es el presidente, sino en la aplicación de esos derechos. Le critican con razón que eso no se hace predicando el odio racial, sino integrando un país que no solo tiene quechuas, aymaras, sino también guaraníes, mestizos y blancos. Y ante eso, como me decía un aymara,opositor a Morales, “o actúas con inteligencia a lo Mandela o fracturas el país”.

Otro de los puntos que están en la agenda política boliviana, es el debate territorial. Estando en el aeropuerto, se me acercó un señor, que por viajar mucho entre Madrid y Santa Cruz, me conocía: "Yo le conozco a usted. Me apellido Arana, como Sabino. Se lo que está pidiendo Ibarretxe. Eso aquí hoy, es el chocolate del loro. No se como los españoles le tienen tanto pavor a los referéndums. Nosotros estamos hartos de que no nos dejen prosperar. Santa Cruz en los años cincuenta, tenía treinta mil habitantes. Hoy tiene millón seiscientos mil. Estamos creciendo integrando a los emigrantes y aquí de momento todos somos bolivianos, pero si siguen así, seremos solo Cruceños y que venga el ejército a ver que hace. Evo, no se olvide usted, es un sindicalista cocalero. Tiene solo mentalidad sindical. Reivindica lo suyo. Solo lo suyo, pero por eso no es el presidente de todos los bolivianos. Solo de los aymaras y de su fundamentalismo aymara. Y este país es otra cosa. Ahora pedimos autonomía, pero si no nos hacen caso, reivindicaremos la independencia". Y todo esto me lo dijo seguido. Pero fue lo que escuchamos en los dos días que pasamos en Santa Cruz de la Sierra, uno de los Departamentos que le han dado al actual Prefecto (gobernador) un 70% de votación. Y, en Santa Cruz, no hay un setenta por ciento de oligarcas como les gusta decir en La Paz, con ese lenguaje infantil de los años sesenta.

Me llamó también la atención la visión que tenían de Evo Morales. Le reconocían su trabajo en la necesidad de abordar en serio la situación de pobreza de los indígenas, la votación obtenida, el apoyo internacional, la buena coyuntura en la que llegó que no ha sabido aprovechar al ahuyentar unas inversiones internacionales que le son vitales para sacarle provecho a la inmensa riqueza del país. Concretamente, el ex presidente Carlos Mesa, a quien visitamos en su despacho, nos dijo que le gustaría tener la mitad de la fuerza simbólica de Evo Morales, pero también es verdad que no se fían un pelo de lo que promete y no cumple y mucho menos de su vicepresidente Alvaro García Linera con quien también estuvimos en su despacho. Este es un personaje inquietante, culto y dogmático, blanco y extremista que se jacta de ser el último jacobino de la historia. "No siga pensando usted eso” nos decía el obispo de El Alto, el murciano Jesús Suárez, que ante esto le había dicho que se acordara como acabaron los jacobinos en la revolución francesa.

De hecho, la visión del balcón del palacio presidencial, en la Plaza Murillo, en la noche del domingo echaba bastante para atrás. Ya de noche, salió el presidente Evo Morales y entonaron el himno nacional, puño izquierdo en alto y mano derecha en el corazón. Ya sabemos lo que simboliza el puño en alto como recuerdo de una ideología totalitaria que en lugar de liberar, esclavizó al hombre en el siglo XX.

Sin embargo y, sorpresivamente, estuvo conciliador. Sin dejar su retórica inflamada pidió entrevistarse con los Prefectos para trabajar en la aprobación de una Constitución que incorpore a los Estatutos departamentales ya aprobados por referéndum.

Hizo de alguna manera, de la necesidad virtud. Con cinco Departamentos en contra que legitiman de hecho los estatutos ya aprobados, sabe que no pueda gobernar un país para todos así aunque él haya subido en aceptación popular. Pero todo hay que decirlo, sin haber tenido enfrente un candidato nacional alternativo opositor sino la petición a la ciudadanía de si tenía o no a bien que interrumpieran su mandato y el de los Prefectos. Pero el pueblo boliviano, fundamentalmente en el Altiplano, le ha dicho que continúe, como también se lo ha dicho a los Prefectos opositores.

Ante este panorama o negocia o el país va al enfrentamiento total. El problema estriba en que los Prefectos no se fían de Morales. Solo hace una semana había dicho que a él la legalidad le importa poco, porque él hace las cosas que tiene que hacer y le dice a sus abogados, que para eso han estudiado, que acomoden esa legalidad a lo que él dice,

Pero a pesar de todo, y, afortunadamente para el país, no ha ocurrido el domingo lo que más se temía: que se diera una victoria abrumadora de unos sobre otros, lo cual hubiera terminado seguramente por hacer crecer los ímpetus del gran vencedor para asumir posiciones más radicalizadas, a manera de exhibición de fuerza y de lucimiento del trofeo ganado.

Lo deseable pues es que de una vez por todas entiendan que las urnas han hablado y les han dicho que la voluntad de la sociedad boliviana, desde la diversidad que la identifica, continúa demandando de ellos lo mismo que desde hace varios meses: diálogo auténtico para promover el entendimiento de los bolivianos y no el sometimiento de unos contra otros. Esa es la clave de futuro de las sociedades maduras y civilizadas.
Fuente: ianasagasti.blogs.com
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UN PAÍS HEMIPLEJICO

Observador apunta que Morales debe negociar con la oposición para evitar el "enfrentamiento" en Bolivia

Afirma que "promover el entendimiento" y no "el sometimiento de unos contra otros" es "la clave de futuro de las sociedades maduras"

MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

El senador por el PNV y observador internacional del pasado referéndum revocatorio de Bolivia, Iñaki Anasagasti, indicó que el presidente boliviano, Evo Morales, debe negociar con la oposición del país para que la situación política no termine derivando en un "enfrentamiento", a pesar de la "aceptación popular" demostrada con su victoria en el plebiscito sobre la continuación de su mandato.

Asimismo, Anasagasti opina que el principal deseo de la sociedad boliviana es ver "un diálogo auténtico" entre las fuerzas políticas, con objeto de "promover el entendimiento de los bolivianos y no el sometimiento de unos contra otros", en lo que es "la clave de futuro de las sociedades maduras y civilizadas", según expresó el senador en la reflexión colgada hoy en su 'blog' particular. "Ante este panorama, o Morales negocia o el país va al enfrentamiento total", apuntó.

La semana pasada, y en calidad de observador del plebiscito sobre el presidente Morales y otros ocho prefectos, declaró que el proceso de recogida de papeletas había transcurrido con normalidad salvo "pequeñas irregularidades" sin mayor trascendencia.

"En general todo ha ido bien, salvo algunas pequeñas irregularidades en lo que se refiere a ciertos aspectos de la depuración del censo, pero se puede decir que son poco significativas", explicó en declaraciones a Europa Press.

"UN PAÍS HEMIPLÉJICO"

Hoy en su 'blog', Anasagasti retrató a Bolivia como "un país hemipléjico" y calificó al presidente boliviano como una figura política rodeada de "desconfianza", tanto por parte de los prefectos (gobernadores) de los departamentos bolivianos como del ex presidente Carlos Mesa, quien no obstante aseguró al senador que "ojalá tuviera la mitad de fuerza simbólica de Morales". Indicó que muchos "no se fían de lo que (Morales) promete y no cumple, y mucho menos de su vicepresidente (Álvaro García Linera)".

En palabras de Anasagasti, Linera es "un personaje inquietante, culto y dogmático, blanco y extremista", según pudo extraer de la reunión mantenida durante su estancia en el país.

El senador reconoció que la población le reconoce al presidente "su trabajo en la necesidad de abordar en serio la situación de pobreza de los indígenas, la votación obtenida, el apoyo internacional" a pesar de que lamentó que Morales no haya sabido aprovechar su ventaja económica.

En sus palabras, Morales no ha hecho buen uso de "la buena coyuntura en la que llegó, que no ha sabido aprovechar, al ahuyentar unas inversiones internacionales que le son vitales para sacarle provecho a la inmensa riqueza del país".

"LAS URNAS HAN HABLADO"

En sus conclusiones, Anasagasti indicó que la moderada victoria de Morales en el plebiscito --con un 67,41 por ciento de los votos-- es "afortunada" para el país ya que "no ha ocurrido lo que se temía", es decir, "una victoria abrumadora de unos sobre otros", que hubiera derivado en la "radicalización" de quien quiera hubiera obtenido la victoria.

"Lo deseable pues", terminó Anasagasti, "es que de una vez por todas entiendan que las urnas han hablado y les han dicho que la voluntad de la sociedad boliviana, desde la diversidad que la identifica, continúa demandando de ellos lo mismo: diálogo auténtico para promover el entendimiento de los bolivianos y no el sometimiento de unos contra otros. Esa es la clave de futuro de las sociedades maduras y civilizadas".
Fuente: europapress.es
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Bolivia.- Observador apunta que Morales debe negociar con la oposición para evitar el "enfrentamiento" en Bolivia

Madurez política y voluntad democrática

Los medios de comunicación de América Latina, afines al régimen boliviano, no se cansan de proclamar el triunfo arrollador de Evo Morales en el referendo del domingo pasado, sin someterlo a un análisis cuidadoso y, por lo tanto, dando una visión errónea de la situación en Bolivia que, como lo demuestran los acontecimientos posteriores a la cita electoral, está igual o peor que antes.

De igual manera se expresan los dirigentes populistas de la región que, encabezados por Hugo Chávez, continúan celebrando la victoria de Morales. Ha sido necesaria la intervención del sociólogo izquierdista alemán Heinz Dieterich, ideólogo, además, del mandatario venezolano, para poner las cosas en su verdadera dimensión y corregir esa equivocada interpretación triunfalista.

"El referéndum en Bolivia es una clara derrota del Gobierno, que no sólo refuerza la división del país, sino que le concede a la subversión separatista un hado de legalidad que antes no poseía. Como consecuencia de la votación, el separatismo gobierna ahora legalmente en cinco de los nueve departamentos del país", ha dicho, echando por tierra el optimismo de sus discípulos que seguramente recibieron la sentencia como un sopapo en el rostro.

En otras latitudes, la crisis política del país es vista con inquietud y hay coincidencia en que el referendo no fue una solución a las profundas diferencias que existen en la sociedad boliviana. "Bolivia", dice un analista español, "no es el Altiplano ni en Santa Cruz están sólo los blancos, los extranjeros, los ricos. Lo de Bolivia no es, como se repica de manera zafia en el izquierdismo español, una lucha entre ricos y pobres. Esos es reducir el problema boliviano a cómodos niveles de caricatura. Bolivia es un país muy complejo que, a pesar de todo, ha demostrado una sorprendente madurez política y una decidida voluntad de vivir en democracia".

Es lamentable que esos atributos, propios del pueblo boliviano, no se reflejen en quienes, hoy por hoy, conducen los destinos de esta inmerecidamente castigada nación.
Fuente: lostiempos.com
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Madurez política y voluntad democrática

Bolivia: Evo y los autonomistas, “condenados a entenderse”

LA PAZ, 18 de agosto (apro).- El referéndum revocatorio celebrado el pasado 10 de agosto en Bolivia rompió la tradicional lógica de una elección que deja ganadores y perdedores: Los dos actores enfrentados, el gobierno de Evo Morales y las regiones que reclaman autonomía, resultaron fortalecidos en sus áreas de influencia y, según coinciden los analistas, prolongaron el empate que deja una vez más pendiente la aprobación de una nueva Constitución.

En el referéndum se preguntó a 4 millones de electores si, por una parte, apoyaban al presidente Evo Morales y, por otra, si respaldaban a los prefectos (gobernadores) de los nueve departamentos del país.

Morales obtuvo el 67% de apoyo para continuar su gobierno y los principales gobernadores que luchan por la autonomía regional recibieron un respaldo de entre 56 y 68 por ciento.

El carácter de ambas posiciones, irreconciliables hasta ahora, quedó expresado en el tono de sus celebraciones. Mientras Evo Morales gritaba la tradicional frase de la revolución cubana "patria o muerte" y una multitud reunida en la Plaza de Armas de la Paz le respondió “¡venceremos!”, a mil kilómetros de distancia, en la rebelde y autonomista Santa Cruz, el gobernador vencedor, Rubén Costas, exclamaba junto a sus seguidores: “¡autonomía!”.

Los resultados

Bolivia está conformada por nueve departamentos (La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Chuquisaca, Oruro, Potosí, Beni y Pando). Para que Morales dejara la presidencia se requería que los votos por el “No” superaran el 53.7%, es decir, el mismo porcentaje con el que triunfó en las elecciones de diciembre de 2005 con su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS). En el caso de los gobernadores, se debía alcanzar el 50% más uno de los votos para sacarlos de sus cargos.

En tres departamentos (Santa Cruz, Tarija y Beni) se impuso el “No” a Evo Morales. Sin embargo, su victoria por el 67% fue posible gracias a que La Paz concentra un tercio del total del electorado y allí el apoyo al presidente fue abrumador: 83%, según los datos parciales proporcionados por la Corte Electoral.

Respecto de la votación por los gobernadores, cuatro departamentos (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando) obtuvieron porcentajes superiores a 56% e incluso mayores a los registrados cuando fueron electos para el cargo, en el año 2005. La gobernadora opositora de Chuquisaca, en elecciones anticipadas realizadas en julio de 2008, venció por 51.5 por ciento.

Sólo los gobernadores opositores de La Paz y Cochabamba fueron revocados en su mandato. Los oficialistas de Potosí y Oruro fueron ratificados al obtener más de 50% de votos.

“No veo mucha novedad. Los resultados nos dicen que no cambia el escenario: el presidente se ha fortalecido y los prefectos de la oposición también”, dice a Apro la analista Jimena Costa.

“Las dos partes en conflicto, el presidente Evo Morales y los prefectos autonomistas, han ganado, sólo que unos más que otros. Es decir, globalmente los porcentajes a favor de los autonomistas son mayores que los obtenidos por el presidente”, comenta por su parte el politólogo y exconstituyente Jorge Lazarte.

Estatutos vs. Constitución

Tan significativo como el 67% de apoyo nacional que recibió Morales fue el mayoritario respaldo, de entre 56 y 68%, a los gobernadores de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, regiones que entre mayo y junio de este año fueron a las urnas para aprobar por abrumadora mayoría sus denominados “Estatutos Autonómicos”.

Estos Estatutos establecen la normativa para un régimen autonómico económico y político en cada región que, sin poner en discusión la unidad nacional, define la elección directa de gobernadores y parlamentos regionales, así como la administración y uso directo de sus recursos naturales y económicos.

Sin embargo, los Estatutos Autonómicos no pueden ser aplicados plenamente porque sus disposiciones no forman parte de la Constitución en vigencia.

Mientras tanto, el proyecto de nueva Constitución que el MAS aprobó de manera solitaria en enero pasado en la Asamblea Constituyente, tampoco incorpora el régimen autonómico reclamado por Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando. Esta exclusión, junto a los privilegios políticos y económicos que otorga al sector indígena de la población, ha impedido que el proyecto de Constitución, siete meses después de su aprobación, sea sometido al voto popular.

“Los resultados del referéndum revocatorio eran previsibles aunque, sin duda alguna, la votación del presidente Morales —en términos cuantitativos— ha superado todas las expectativas. Pero en términos estructurales la situación previa al referéndum se mantiene intacta. El oriente del país (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando) está muy firmemente en contra de Morales y el occidente (La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí) muy a favor de él”, comenta a Apro el analista Ricardo Paz Ballivián.

“El resultado da mucha fuerza al presidente y a los prefectos que promueven la autonomía. El gobierno decía que un apoyo mayoritario iba a significar un respaldo al proyecto de Constitución y que el paso siguiente era convocar al referéndum constitucional. Si lo hace se enfrentará con las regiones donde su apoyo electoral ha disminuido. En resumen, será un error si Evo cree que con el 67% de apoyo puede ir al referéndum por la nueva Constitución y si la oposición regional cree que puede poner en vigencia sus estatutos”, reflexiona otro analista, Fernando Mayorga.

Los resultados del referendo, hasta ahora, han provocado reacciones dispares en el gobierno y los prefectos autonomistas.

El presidente Morales aceptó la necesidad de un diálogo, pero aclaró que debería incluir a más sectores, a los que no identificó, además del gobierno y los prefectos opositores. “He pedido a algunos prefectos que entendamos el pedido del pueblo boliviano, que es el de las transformaciones en democracia, y esas transformaciones en democracia hay que llevarlas durante el diálogo, pero no solamente prefectos y presidente, sino también los distintos sectores”, dijo.

Por su parte, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, anunció elecciones para designar a asambleístas, subgobernadores y corregidores departamentales, así como la creación de un "organismo de seguridad", una entidad recaudadora de impuestos y una oficina de coordinación para transferir parte de los recursos generados en la región al resto del país.

El gobernador de Tarija, Mario Cossío, anticipó la convocatoria al denominado “Parlamento del Gobierno Autónomo del Departamento de Tarija”; el gobernador de Beni, Ernesto Suárez, comunicó el funcionamiento del “Consejo Autonómico” que emitirá normas y leyes departamentales; mientras el Prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, aseguró que si el diálogo no funciona, “haremos todas las acciones para cumplir con el mandato popular (autonómico)”.

Dos días después del referéndum, Morales convocó a todos los prefectos ratificados a una reunión en La Paz para el miércoles 13 de agosto. La invitación fue rechazada por los gobernadores de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, debido a que con anticipación tenían programado en la misma fecha un encuentro en la ciudad de Santa Cruz.

Para el director de Autonomías de la gobernación de Santa Cruz, Carlos Dabdoud, la invitación fue “una jugada deleznable, habida cuenta que él (Evo Morales) sabía que los gobernadores tenían previsto reunirse el miércoles 13, así que me parece que es una invitación a la que se sabe que no se va a asistir”.

¿Y ahora, qué?

Según algunos analistas, la única salida a la actual crisis política de Bolivia, con los bandos en conflicto fortalecidos, la nueva Constitución pendiente de aprobación y los Estatutos Autonómicos a punto de ser aplicados “de facto”, es la negociación. De este diálogo, dicen, debe surgir una Constitución que no privilegie a ningún sector social o racial e incorpore los elementos sustanciales de los Estatutos Autonómicos.

“La concertación pasa por una revisión del proyecto de Constitución del MAS, al igual que los proyectos de Estatutos Autonómicos, para integrar y así tener el pacto social de unidad y de integración de los bolivianos”, sostiene el constitucionalista Carlos Alarcón.

Ricardo Paz Ballivián, mas escéptico, afirma que “las posiciones se radicalizarán más y, como se han estado viendo escaramuzas, ésas se harán más frecuentes y probablemente llegue un momento en el que una de las partes crea que deba asestar el golpe final. Me temo que será el gobierno el que se vea tentado a hacer esto, engañado por el espejismo del resultado del referéndum”.

“En el fondo, el país ha ratificado su polarización. El próximo paso es convencerse de que ambos (gobierno y autonomistas) son fuertes y que no pueden vencerse. Y, como no pueden vencerse, están condenados a entenderse. De otra manera, pueden perder los dos. Se necesitan y tienen la obligación de ponerse de acuerdo”, opina Jorge Lazarte.

Dos días antes del referendo revocatorio, el presidente Morales no pudo llegar a las ciudades de Santa Cruz, Trinidad y Cobija, capitales de tres departamentos autonomistas, debido a que sus opositores bloquearon los accesos a los aeropuertos.

Por la misma razón, fue obligado en la misma semana a suspender en Tarija una Cumbre con los presidentes de Argentina y Venezuela, y atribuyó inmediatamente estos hechos a la existencia de una “dictadura civil” que confabula contra su gobierno.

Después del referendo, esos ánimos beligerantes se encuentran momentáneamente apaciguados. Con el trasfondo de analistas y numerosos sectores que llaman a la negociación, ambos sectores preparan la siguiente movida en el tablero de ajedrez de la política.

Bolivia es, hoy, un país a la expectativa.
Fuente: proceso.com.mx
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Bolivia: Evo y los autonomistas, “condenados a entenderse”

Después del discurso

Que las cartas quedaban en posición más o menos similar a la que tenían el 09/08 fue una conclusión generalizada tras el discurso del presidente Evo Morales. No fue por nada parecido a los que solía pronunciar días antes. Daba una impresión de cautela. Todo eso inyectaba esperanzas a la posibilidad de un diálogo serio entre fuerzas en pugna: el gobierno y los prefectos, sin intermediación de los partidos políticos, a los que el viento se llevó. Pero esa impresión podría haber sido sólo un consuelo auditivo. Pues en el fondo parecía asomar el zorro con las viejas mañas. La palabra esperada ansiosamente esa noche era la del presidente Morales. En sus expresiones y en sus gestos estaban las claves de los días siguientes.

Pienso que el Presidente que apareció en los balcones del Palacio de Gobierno estaba frenado. ¿Por quién? Quizá por la realidad. Espero que ésta lo haya convencido, siquiera momentáneamente. Su proyecto no seduce a gran parte del país. Y está fuera del tiempo y del espacio. ¿Será que le pidió a alguno de sus asesores que le nombrase algún país que bajo el socialismo —o el socialismo indigenista— consiguió ingresar a la modernidad y que no tuvo respuesta? ¿O si es verdad que los de la escuadra de Coreas, Hong Kongs, Tailandias, Taiwanes e incluso emergentes como Vietnam (de hoy) y quizá tigres en gestación como Chile y Perú están a kilómetros de distancia de la bandera roja?

No vi un desmenuzamiento inmediato del discurso y por eso creo que días después muchos aún se preguntaban, ¿qué dijo?

Pues dijo que la jornada era “un día histórico” que permitirá “consolidar el proceso de cambio”. Y ¿en qué consiste ese proceso que se viene? Lo dijo claro: La “recuperación de los recursos naturales”. El concepto lo subrayó enseguida: “Este mandato del pueblo boliviano será respetado… será aplicado”. Entonces, a revisar la lista de empresas y ver qué queda por nacionalizar. Infelizmente, la experiencia no le ha enseñado. A estas alturas, las autoridades deberían saber que no se trata de expropiar, comprar o apoderarse de una concesión. Ese es apenas un paso. Después hay que construir. Y de construcción, tras la nueva política petrolera o minera, no hemos visto sino anuncios: plantas petroquímicas, inversiones (con nuevas amenazas: o invierten o…, bien. No hay opción, porque las amenazas que se hacían a Transredes y a las otras empresas del área hidrocarburífera, acabaron en reversión al Estado del control del negocio. Ya no hay con qué amenazar, a menos que se quiera expulsar a Petrobras y a lo que queda de otras subsidiarias. Y no creo que eso ahora pase por la cabeza del Presidente.) Hay que ver entonces otros sectores para saciar el apetito del estado. ¿Las cooperativas cruceñas? Sería un craso error.

Luego vino la segunda parte: “Es importante unir a los bolivianos. Y el voto boliviano es para unir, al oriente y al occidente, y esa unión se hará juntando la Constitución Política del Estado (es decir, el proyecto aprobado por el MAS) con los estatutos autonómicos”. ¿Cómo? Lo dijo muy claro: “respetando las leyes vigentes”. (Ese proyecto es ilegal, pero recordemos que hace sólo unos días decía que sus asesores debían legalizar cualquier medida ilegal que pudiese lanzar).

El tercer elemento de su discurso expresaba respeto por los prefectos ratificados. “Respetaremos su legitimidad”, dijo, y luego convocó “a todos los prefectos de Bolivia a trabajar primero por el bien de todos los bolivianos y a trabajar respetando las normas bolivianas… Quiero convocar a todos los prefectos y todos los alcaldes a sumarse a este proceso (¿Cuál? ¿El de las nuevas nacionalizaciones?). Eso ha pedido el pueblo boliviano con su voto.”

Luego expuso una idea que, de ser llevada a cabo inteligentemente, podría ser un poderoso factor movilizador de los bolivianos: “Hay que empezar a terminar la extrema pobreza…” Y convocó a “la gente solidaria”, personas y empresas, para ejecutar una “revolución democrático-cultural” (sonaba a la China de Mao Tse Tung). En gesto conciliador nombró uno por uno a los nueve departamentos.

Y vino, al final, el cuarto elemento, el que viste a su gobierno: “¡Patria o muerte!”, gritado dos veces, a la cubana. La multitud lo aplaudió y lo vitoreó ensordecedoramente. Para su audiencia, todo estaba claro. Lo que vendría después estaba escrito en las paredes.
Harold Olmos
Fuente:
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Después del discurso

Referendum revocatorio: cavando el pozo

"... Gracias a la consolidación simultánea de los adversarios en conflicto, el referendum revocatorio ha remachado la polarización y no ha planteado nuevos elementos que ayuden a destrabar el empate catastrófico. Los factores centrales de la crisis de Estado persisten. En este panorama, es probable que el gobierno de Evo Morales -con diálogos falsos de por medio- insistirá más pronto que tarde en su estrategia suicida de imponer su modelo estatista e indigenista utilizando demagógicamente su triunfo como arma para convocar al referendum ratificatorio de su espúrea constitución política del Estado".

Amparándose en una ley tramposa y con reglas confusas, convalidadas inexplicablemente por una oposición congresal descarriada, el gobierno justificó el referendum revocatorio con el argumento de que era necesario implantar un mecanismo de profundización de la democracia que al mismo tiempo sirviera para retomar la iniciativa política ante el avance de los movimientos autonómicos. El supuesto básico, claramente planteado por el vice-presidente García Linera, era que el referendum revocatorio pondría a prueba la correlación de fuerzas territoriales del Estado inclinando la balanza a favor del gobierno y que la incertidumbre provocada por la crisis se resolvería a través del voto.

En un contexto enturbiado por el fracaso de la asamblea constituyente y de los ficticios diálogos realizados entre gobierno y oposición, se desataron fundadas dudas sobre la pertinencia del referendum revocatorio. Los resultados han confirmado que ha sido un ejercicio absolutamente fútil para afrontar el principal problema político del país: el empate catastrófico entre fuerzas políticas entrampadas en un bloqueo recíproco debido a programas e intereses contrapuestos que no generan alternativas para resolver la crisis de Estado por la vía de la negociación y los acuerdos. Esta hubiera sido la vía genuinamente democrática.

Sin embargo, el gobierno apeló precisamente al referendum revocatorio como un estratagema más para recuperar el espacio político que le permita aferrarse al objetivo estratégico de imponer su proyecto estatizante e indigenista. Por su lado, el erróneo cálculo del opositor Podemos, al sancionar la inconstitucional ley de convocatoria al referendum revocatorio, apuntaba a evitar que el partido gubernamental se lanzara precisamente a a un referendum sobre su ilegal proyecto constitucional. Dando al traste con estos cálculos, el referendum revocatorio no ha hecho otra cosa que confirmar la polarización y las graves fracturas politicas y regionales que experimenta Bolivia.

Este es un país de maravillas y ha producido el milagro de que todos perdieran y ganaran a la vez. Perdió el gobierno porque no logró derrotar a los prefectos de la Media Luna. Perdieron éstos porque Evo Morales fue ratificado. Ganó el gobierno porque, con el 67% de votos después de un cómputo todavía provisional, se siente tan fortalecido que ha sacado la apresurada conclusión de que el referendum ha legitimado masivamente su poder politico para avanzar en la línea de la "revolución democrática". La Media Luna, por su lado, ha ganado también porque los prefectos han salido reafirmados para acelerar la aplicación de los estatutos autonómicos, aprobados recientemente en cuatro referendums departamentales..

En conclusión, gracias a la consolidación simultánea de los adversarios en conflicto, el referendum revocatorio ha remachado la polarización y no ha planteado nuevos elementos que ayuden a destrabar el empate catastrófico. Los factores centrales de la crisis de Estado persisten. En este panorama, es probable que el gobierno de Evo Morales -con diálogos falsos de por medio- insistirá más pronto que tarde en su estrategia suicida de imponer su modelo estatista e indigenista utilizando demagógicamente su triunfo como arma para convocar al referendum ratificatorio de su espúrea constitución política del Estado. La cuestión de fondo permanece inalterable: si el rumbo hacia la total confrontación y desgaste recíproco puede ser contenido y desviado hacia un cauce de diálogo y acuerdo nacional. Hay demasiadas razones para ser escépticos.

Si el referendum se realizó supuestamente porque el gobierno buscaba debilitar a la oposición regional y resolver el desempate, los resultados a su favor, por más abultados que fueran, desbaratan sus pretensiones. La estrategia del MAS ha fracasado nuevamente aunque los números, considerados aisladamente, manifiesten en apariencia lo contrario. El impresionante 67% de Evo Morales no significa un avance o consolidación nacional sino regional, limitada principalmente a los departamentos andinos de La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí donde obtuvo en áreas rurales una votación altamente sospechosa por encima del 90%, sólo explicable por el abuso de mecanismos irregulares como el control sindical-comunal y la inducción manipulada del voto.

Se produjo igualmente un considerable aumento del voto por Evo en áreas rurales de Santa Cruz y Pando por encima del 50%. Este importante dato revela que a la fractura regional entre el oriente y el occidente del pais se agrega como factor fundamental la fractura campo-ciudad. Beneficiado por nuchas irregularidades ya detectadas en la votación, la victoria de Evo no deja de ser pírrica porque fue contrarrestada por los prefectos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija que se sostuvieron con altas votaciones muy por encima de la mayoría absoluta.
Fuente: infolatam.com
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Referendum revocatorio: cavando el pozo

Referéndum tramposo

El referendo del domingo último ha sido una confirmación de todo cuanto se predijo a nivel nacional: sus resultados, producto del fraude, no traerán beneficios para el país en lo político, económico ni social. Sus efectos se sentirán en la economía popular, porque la factura de los gastos dispendiosos que se han hecho —más de 150 millones de bolivianos en propaganda y pago por voto oficialista— no será cubierta por Evo Morales ni por Hugo Chávez. Los cientos de millones que costó esa payasada saldrán del pueblo boliviano y, los que sentirán el drenaje con mayor dolor serán los sectores más pobres de la población, que hasta ahora parece que no se han dado cuenta que están en manos de un gobierno más neoliberal, más despótico e insensible que cualquier otro del pasado, porque el caciquismo sigue y, aunque es doloroso decirlo, quienes repitieron el error de votar aprobando lo malo de esta administración gubernamental, saldrán a las calles a clamar atención a sus necesidades, a pedir pan y a seguir llorando a sus muertos, como ocurrió en Cochabamba, en Huanuni, en la Calancha de Sucre y en otros lugares, mientras sus autores intelectuales bailaban como Nerón en sus orgías mientras Roma se incendiaba.

La ley es sabia. Cuando el Art. 87 de la Constitución Política del Estado dispone la prohibición para que el Presidente de la República sea reeligido antes de que transcurra un nuevo período constitucional de cinco años —prohibición que el MAS pretende modificar en su proyecto constitucional— lo hace, precisamente, para evitar lo que ha ocurrido en el referendo revocatorio del 10 de este mes, en el que el Presidente de la República, poseedor del poder del Estado, ha usado todos los mecanismos de ese poder para cometer fraude electoral: compra del voto ciudadano; uso abusivo de los recursos del Estado; falseamiento del padrón electoral; control del voto; amedrentamiento y castigo para los habitantes del área rural que no votaron por el oficialismo, hecho que está confirmado con el trato a los maestros del Chapare a los que, con el mayor descaro, la dictadura sindical cocalera los ha echado de sus viviendas y pretende hacerles suspender el pago de sus salarios y destituirlos de sus cargos, con el único argumento de que esos maestros habían salido a las calles a defender sus derechos y votaron contra Evo Morales.

La opinión pública nacional e internacional es consciente del fraude sobre el que está sentado el gobierno, que no es sino un promontorio de arena movediza. Y que no se enceguezca el partido oficialista con la apariencia. En política, los acontecimientos, como los del 10 de este mes, merecen dos lecturas: una que busca efectos engañosos dirigidos al pueblo —¡Hemos ganado porque hemos recibido el mayor apoyo popular!... ¡Jallalla!— y, otra, de evaluación interna en su organización política, que es la cierta y real, que debe conducir a una severa autocrítica para medir, en su verdadera dimensión, los alcances del acontecimiento y saber hasta dónde estirar los pies, a menos que los políticos que manejan el problema sean aprendices o desubicados por la soberbia. Esta última lectura es la que debe interesar a los expertos del Palacio Quemado y al venezolano que oficia de cajero del Presidente para esos menesteres, porque cambia, sustancialmente, el contenido de la primera, ya que no se necesita ser genio ni mago para darse cuenta que sin embargo de que se gastó una millonada de dólares en las diferentes regiones del país para comprar votos, de que se llegó al referendo con un padrón electoral inflado por la corruptela en la Corte Nacional Electoral y en la mayoría de las Cortes Departamentales (4% detectado por los representantes de la OEA), de la cantidad de gente traída de la Argentina que votó con los nombres de los muertos y desaparecidos y de la cadena de trampas que usó el oficialismo, éste no alcanzó la meta que anunció. Lamentablemente, algunos “expertos” contribuyen a deformar los resultados de dicho referendo soslayando las irregularidades con las que se condujo ese acto de consulta, además de negar o, cuando menos, minimizar, la incidencia que ha de tener la consolidación de las regiones autonómicas, con su rotunda ratificación, en el devenir de las acciones del gobierno central si éste mantiene su posición confrontadora y de soberbia que precedió al referéndum.

Los problemas que aquejan al país son profundos y muy delicados. No pueden ser tratados con el simplismo del “cambalache” canchero: “te doy esto a cambio de que tú me des esto”. Cuando el gobierno convoca a dialogar, tiene obligación de hacerlo con seriedad y con el firme propósito de adoptar acuerdos para gobernar mejor, despojado de su cálculo partidario o egocéntrico. El responsable del éxito o del fracaso de esos diálogos es el gobierno poseedor del poder y responsable de la administración del país, puesto que no tiene derecho a actuar con los mismos procedimientos con que actúan la oposición política o los sectores que buscan atención a sus necesidades. El llamado diálogo, convocado en días pasados por el Presidente, ha fracasado por culpa suya. Entiéndase bien: los prefectos no concurren a esas reuniones para pedir nada personal a favor de ellos. Sus pedidos y exigencias están dirigidos a buscar el bienestar de sus pueblos o regiones, en el marco de la Constitución y de las leyes. Por tanto, el Presidente, como el gran administrador de los intereses del Estado, tiene obligación de responder en ese nivel a los prefectos, sin mezclar el bien público con su interés personal de que a cambio de aceptar el pedido de aquéllos le acepten apoyar su reelección sin mediación del período constitucional mencionado en la indicada norma. No proceder así no es ético y explica por qué el Primer Mandatario es el incondicional de Hugo Chávez.
Fuente: lostiempos.com
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Referéndum tramposo

¡Faltaba Tuto…!

Evo Morales tenía muchísimas razones para festejar el domingo pasado. Pero fue muy injusto y cometió un grave pecado de ingratitud: no invitó al balcón, ni estuvo junto a él en el festejo, el que había sido comadrona de ese triunfo: Jorge Tuto Quiroga. Y desde luego, mucho más derecho a estar en el balcón que don Antonio Peredo, tenía Óscar Ortiz, que había defendido a capa y espada la sesión del Senado del aquel 8 de mayo, a pesar de los pedidos que le hacía, desde Tarija, Mario Cossío, “¡nos están jodiendo, hermano!”

Y tenían razón Rubén Costas y los prefectos ratificados, al evitar que los senadores de Podemos, titulares indiscutibles de la impostura, estuvieran presentes en las tarimas de festejo, como intentaron hacer con ocasión de los referendos departamentales, en los que aparecían llenos de sonrisas, como si estuvieran identificados con las regiones.

Los actores de política, en Bolivia, no se sienten obligados a dar explicaciones. Y si algo que hoy debería exigírsele a Tuto y su comparsa, es esa explicación. En verdad, Tuto no está muy acostumbrado a ello: se crió como pichón del nuevo Banzer —¿quién lo conocía antes en política?—, traicionó a su partido en una elección general, ADN sacó apenas el tres por ciento y él, jefe de partido y conductor del ridículo, no tuvo la decencia de irse a su casa; se paseó por todas las cocinas buscando restos de comida y, creyéndose chef, preparó esa croqueta incomible que es Podemos.

Cada día estoy más convencido de que Podemos ya es parte del nuevo proyecto autoritario. Porque a nadie le puede caber ninguna duda de que el gobierno cometería la mayor de las imbecilidades si no aprovechara los resultados obtenidos. Para comenzar, se viene la ofensiva de la nueva Constitución —léase reelección—, con una base popular absolutamente indiscutible. Las regiones no logran diseñar una estrategia sólida, perdieron la oportunidad de la victoria —mayo, junio—, se inclinaron a la tentación de una votación sorpresa contra Evo, asumieron medidas inútiles —huelgas de hambre o paros cívicos—, y están construyendo un escenario de riesgo incalculable: que las autonomías dejen de ser proyecto, para reducirse a trinchera. Y es más que probable que el gobierno vea en el Congreso el mejor escenario para redactar los términos de la nueva Constitución: le basta el pacto con el Senado, y más de una nostalgia autoritaria en las filas de Podemos... ¿la sombra de Banzer?

Hoy ya no importan los gritos y las quejas por el fraude. Claro que lo hubo, estúpido, vulgar e innecesario, porque el gobierno no tenía idea de que podía ganar sin acudir a fraude ni a exenidades (trad: obscenidades electorales). Y así como Pando y Chuquisaca ya tienen mayorías que apoyan a Evo, Santa Cruz, la principal trinchera autonómica, tiene que asumir el casi 40 por ciento de masistas. No es el cuadro ideal para las oposiciones regionales —aunque tampoco las regiones son paso de parada para el gobierno—, pero, por el momento por lo menos, están obligadas a las tareas de reorganización y de defensa.

En esa perspectiva, hay que reconocer con dolorosa honradez, el instinto de los senadores de Podemos. Han apuntado, como bichos primarios, a su supervivencia. Es obvio que nadie les puede otorgar certificado de certidumbre porque en política sirves mientras eres necesario... ¡después al basurero! Entretanto, asumamos que Tuto y los suyos, sin importar la causa, seguirán haciendo los méritos necesarios para estar, la próxima vez, ¡en el balcón!
Cayetano Llobet
Fuente: lostiempos.com
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¡Faltaba Tuto…!

¿2/3 Evo?

Hoy, la consigna ahora pasa por no permitir ningún acto eleccionario hasta que no exista en el término de 60 días una auditoría tanto del padrón como del registro civil, y si tenemos que llegar al recuento voto a voto y a confrontar cada uno de ellos con las actas verificando la existencia de quién está registrado a fin de establecer si cierta identidad es real, hay que hacerlo

¿Con que ahora los 2/3 sí valen Evo? ¿Cómo es eso? Antes los defenestrabas y el gobierno que presides deslegitimaba la necesidad de preservar uno de los instrumentos democráticos más valiosos para alcanzar consensos. ¿Qué pasó ahora? Está en la memoria de los bolivianos los eventos que fueron parte del proceso de aprobación ilegal de la CPE en Sucre y Oruro, donde los 2/3 no valían ni para la referencia y donde se hacía escarnio de su aplicabilidad aun a sabiendas que, su inserción en la norma, era real. ¿Cómo es que ahora sirven y son legales cuando en el pasado no lo eran? ¿O es que acaso la legalidad sólo cuenta si beneficia al gobierno?

Más allá del contrasentido que importa ese discurso, los entretelones que siguieron la realización del referéndum del pasado domingo tienen un común denominador insoslayable: por un lado, la elección tuvo serias irregularidades que muy bien pueden lindar con el fraude y a pesar de ello, los 2/3 su utilizan como propaganda dentro y fuera del país y, por otro, la ausencia de partidos políticos en el escenario nacional y la responsabilidad de que así sea, tienen nombre y apellido.

¿Qué lecciones debemos aprender del resultado de la justa? Estaba cantado que Evo y Álvaro García no iban a ser revocados. No sólo una ley a su favor sino un voto duro los colocaba entre un 40 a 45% y eso era legítimo e innegable. Con excepción de Pepelucho que debía obtener algo más de 62%, era presumible la ratificación de todos los prefectos. En Cochabamba, la votación de Manfred Reyes Villa bordeaba en encuestas algo así como un 53,70%, que contrasta con el 35% que le asignaron. Uno de los prefectos más eficientes en términos de gestión, fue revocado por un porcentaje que ni en su peor momento alcanzaba. ¿Fraude? Situaciones análogas se presentaron en otros lugares. En regiones donde Evo tenía serios problemas, termina ganando y con votación que nadie sabe de dónde salió. En cambio, lo que los muchachos del MAS sí saben es que hay indicios de que el fraude estaba montado y pensado para el referéndum por la CPE (que espera la ayuda diligente de Podemos) con la perspectiva de alcanzar hasta un 80% irrefutable para que ese mamotreto no merezca discusión. Cuando el ala mirista de Podemos gestionó la aprobación del revocatorio, la estructura para el fraude estaba ya armada.

Evo va a las urnas con un país agobiado por su crisis económica, con problemas sociales muy severos, con más muertos, con doble carnetización comprobada documentalmente, con paros y huelgas y con el siguiente escenario: todas las provincias del país sin control en mesa de sufragio de ningún partido político, esto es, sin la presencia indispensable de referentes políticos alternos al MAS que, en definitiva, son los que ejercen control electoral hasta en el punto más lejano de una provincia. Resultado: Evo tenía gente en todas ellas y sin quién controle sus actos, lo que nos lleva a un hecho irrefutable: la dirigencia política nacional es tan responsable del resultado del domingo, como los que montaron el fraude.

Y es que había gente depurada días antes al 10 que yo conozco, como Flora María Mancilla o personas como Bárbara Albornoz a quien también conozco, que cuando fue a votar, alguien ya lo había hecho por ella. Peor aun, gente que se dio el trabajo de salir de su tumba, tomar conciencia en el mundo de los mortales y votar por Evo porque creía que él era el único que podía garantizar su sueño eterno. ¿No es eso fraude? ¿En qué país del mundo se permite que voten muertos, que hayan dobles identidades, que se trasladen personas para el voto de recinto a recinto, que haya propaganda electoral el día de la justa o como los rumores dicen, que con antelación hayan existido actas llenadas e infladas? La OEA en su informe final ya anotó irregularidades y por supuesto que los autores del fraude no imaginaron que las cosas a veces fallan. ¡Se disparó el sistema y días atrás no sabían cómo evitar siga subiendo el porcentaje! Había entonces que bajarlo para que aquel sea algo creíble y ahí bien valía hacer caer la señal del sito web de la CNE. Es que voltear la base de datos del registro civil versus el padrón electoral, es parte de un maquiavélico plan para tomar Bolivia, controlar a sus habitantes e imponer un nuevo modelo colonizador: el socialismo del siglo XXI con visión indianista. Los cómplices: los vocales de corte que deben ser investigados por administrar una elección con indicios de fraude. Los autores: son de ambos bandos y Ud. ya los conoce.

Hoy, la consigna ahora pasa por no permitir ningún acto eleccionario hasta que no exista en el término de 60 días una auditoría tanto del padrón como del registro civil, y si tenemos que llegar al recuento voto a voto y a confrontar cada uno de ellos con las actas verificando la existencia de quién está registrado a fin de establecer si cierta identidad es real, hay que hacerlo. Y si a eso no se suma la imperiosa necesidad de contar con partidos políticos con presencia nacional, el mal seguirá siendo el mismo.

Mientras tanto, no pierda la esperanza, la libertad no tiene precio, héroes ni mártires. La libertad está en cada uno de nosotros y debemos saber utilizarla.
Fuente: lostiempos.com
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¿2/3 Evo?