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lunes, 20 de octubre de 2008

Sobre la justicia comunitaria en el gobierno de Evo

Recibimos y agradecemos una importante y bien documentada nota sobre la justicia comunitaria de parte del sitio Perro Negro. En este artículo firmado por Luis Eduardo Siles se detallan los más recientes casos de linchamientos, la mayoría poco conocidos y apenas informados por la prensa, sobre linchamientos, una práctica de justicia por mano propia que ha crecido en Bolivia durante el gobierno de Evo Morales. En este análisis se destaca cómo, con la subida al poder de un presidente que representa a los grupos que hacen del linchamiento una práctica cultural se ha incrementado esta barbárica práctica; cómo mientras la sociedad lo condena el gobierno calla y hasta justifica estos sucesos que teminan generalmente en muerte, muchas veces de inocentes; cómo el gobierno practica una suerte de linchamiento civil o mediático contra las ideas, instituciones y personas, principalmente opositores; y cómo esta práctica se pretende consagrar como una forma de justicia, superior a la justicia ordinaria, en el nuevo texto constitucional que el partido de gobierno pretende imponer en estos días.

Un breve fragmento:
Bolivia esta hoy viviendo un franco proceso de retroceso al medioevo, una involución que va mucho mas allá del cuestionamiento de la democracia como sistema político. Es una regresión civilizatoria que abarca un sistemático y abierto asedio a las instituciones, a todo aquel que se oponga a la verdad oficial, como al sistema de justicia de Bolivia. De rasgos fundamentalistas y radicales, la lógica de Morales es autoritaria y ha hecho del agravio y del aborrecimiento, la base de su discurso, lo que, junto a signos exteriores sencillamente inventados como su vestimenta, y la puesta en escena de medidas de impacto mediático, ha logrado llamar la atención de ciertos estratos de la opinión publica a nivel mundial.
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jueves, 16 de octubre de 2008

La cultura del linchamiento

Los actos gubernamentales se parecen mucho a la lógica que justifica la práctica de los linchamientos, con la agravante de que se los comete desde las más altas esferas y la aquiescencia de gran parte de la sociedad

El secuestro de un ciudadano en Riberalta, al amparo de la oscuridad de la noche y por agentes encapuchados de organismos de seguridad del Estado; su traslado a La Paz y su posterior encarcelamiento en el panóptico de San Pedro, han vuelto a poner en entredicho la vigencia en nuestro país de los más elementales derechos humanos y los principios básicos que rigen un Estado de Derecho.

Como se recordará, éste no es el primer caso sino uno más de una ya larga serie de hechos similares que, poco a poco, van adquiriendo la solidez de las costumbres. Eso significa que en Bolivia se está cruzando la cada vez más tenue línea que separa a un régimen regido por la Constitución y del que prescinde de ellas para recurrir a métodos autoritarios.

Algo que tienen en común los actos represivos que comentamos es que en todos ellos se procedió sin respetar el debido proceso. Las víctimas fueron detenidas sin que de por medio hubiera el correspondiente mandamiento de aprehensión y con frecuencia recurriendo al allanamiento de sus domicilios.

Una segunda característica que permite afirmar que esas medidas forman parte de un bien pensado plan, es que fueron acompañadas de una feroz campaña propagandística encaminada a recubrir con un halo de legitimidad los abusos gubernamentales. Así, el gobierno encaró su ofensiva represiva en dos frentes: El de las acciones de hecho, encomendada a sus esbirros, y el de la opinión pública encomendada a sus comunicadores.

En ambos obtuvo sendos éxitos. En el primer caso porque con la complicidad de operadores de la justicia logró eludir los límites que impone la ley, y en el segundo porque escogió a sus objetivos entre personas que por sus desaciertos resultaron blanco fácil de las campañas de desprestigio.

De este modo, el gobierno logró en buena medida dar aspecto justiciero a sus actos, pues en un país en el que la legalidad está tan venida a menos, la opinión pública resulta poco proclive a atender argumentos principistas para defender a ciudadanos que, como el periodista riberalteño, incurrieron en conductas que bien pueden ser calificadas de delictivas.

En este contexto, los operadores de la propaganda oficial, con mucha habilidad, pusieron a la opinión pública ante una disyuntiva tan difícil como terrible: defender los derechos de personas que a primera vista parecen indefendibles, o avalar los excesos represivos a título de evitar la impunidad. Están logrado que se imponga lo segundo.

Llegar a esta situación, que es a la que hemos llegado ya, es una de las peores cosas que le puede ocurrir a una sociedad. Es que cuando hasta los peores abusos se justifican en nombre de la justicia, se despeja el camino a la consolidación de la cultura del linchamiento, que es lo que ocurre con los asesinatos cometidos por turbas enardecidas, que por ser tan frecuentes ya no alarman ni indignan.

Los actos gubernamentales se parecen mucho a la lógica que justifica la práctica de los linchamientos, con la agravante de que se los comete desde las más altas esferas y la aquiescencia de gran parte de la sociedad.
Fuente

sábado, 23 de agosto de 2008

Policía es expulsada por tercera vez de Sacabamba

Cochabamba / Los Tiempos .- Fracaso, tierra sin ley, insurrección, desconocimiento de cualquier autoridad oficial, justicia por mano propia son los términos que rondaban en el ambiente después de que la tercera incursión de la Policía, ayer en Sacabamba, quedara frustrada, una vez más por la furia de los pobladores que arremetieron con piedras y palos a los recién llegados, incluidos un fiscal y varios periodistas.

“No queremos su justicia”, “no confiamos en la justicia que libera a los ladrones”, fueron algunas frases en quechua con las que los comunarios despidieron a los visitantes.

Era el tercer intento de efectivos policiales para ingresar en la población de Sacabamba, cercana a Cliza, donde hace tres días fueron linchados Jorge Flores Velarde (22), Daniel Moisés Quispe (25) y David Alanes Franciscano (16) porque, al parecer, fueron sorprendidos robando peroles de bronce.

Durante todo ese tiempo, los comunarios no sólo impidieron el ingreso de cualquier autoridad que rescatara los cadáveres que teóricamente ya fueron enterrados en una fosa común en el cementerio de Sacabamba, sino que además expulsaron a golpes a los padres de uno de los fallecidos.

Resueltos tras esperar desde el amanecer hasta pasado el mediodía, los cerca de 25 efectivos que componían la patrulla, acompañados por el fiscal de Cliza, Nery Maldonado; personal de la División de Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba y por varios periodistas, se dirigieron hacia el poblado.

A unos 200 metros del cruce con la población de Anzaldo se encontraron con que la vía estaba bloqueada por tres grandes eucaliptos que habían sido derribados hace poco por los lugareños a golpes de hacha.

Los policías se apresuraron a retirarlos del camino y abrieron paso a la caravana.

Centinelas, con piedras

El director de la FELCC de Punata, José Camacho, se acercó con el fiscal de Cliza, Nery Óscar Maldonado, con el objetivo de tratar de explicar a los comunarios que ingresaban para recuperar los cuerpos de los linchados.

De pronto, una mujer del grupo se animó a lanzar una piedra y se oyó el estruendo de un petardo. “¡Todos a los vehículos!”, fue la repentina orden surgida de alguien que hizo que policías, camarógrafos, fotógrafos y periodistas comenzaran a regresar sobre sus pasos y correr por una vía empedrada que hacía más difícil la huida.

Cuando casi todos habían logrado subir a sus vehículos, apareció otra comitiva numerosa por un costado del cerro, eran los refuerzos que acudieron prestos al ser convocados por el sonido de los petardos.

Mientras la caravana salía del lugar, se podía observar que el primer grupo de campesinos bajaba a bloquear otra vez la ruta usando los eucaliptos y que el segundo contingente de personas crecía en número rápidamente.

La Policía falló en su tercer intento de ingresar en Sacabamba, localidad que las autoridades señalan como tierra sin ley.

La FELCC dice que la única forma de acceder al pueblo es con un intermediario del lugar.

Los cadáveres de los linchados no fueron rescatados después de cuatro días.
Fuente: laprensa.com.bo
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Policía es expulsada por tercera vez de Sacabamba

viernes, 22 de agosto de 2008

Impiden a Policía rescatar linchados y echan a padres

Linchamientos

La localidad de Sacabamba en el valle alto, parece haberse convertido en tierra de nadie. Por segundo día consecutivo los furibundos pobladores impidieron el ingreso de los efectivos de la Policía, que pretendían rescatar los cuerpos de los tres jóvenes linchados el miércoles. Además, los pobladores intentaron hacer lo mismo con los padres de uno de los ajusticiados, a quienes propinaron una golpiza y expulsaron de la comunidad.

Jorge Flores Velarde (22), Daniel Moisés Quispe (25) y David Alanes Franciscano (16) son las identidades de las tres personas que fueron linchadas el miércoles entre las 11:00 y las 14:00, supuestamente por haber sido sorprendidos robando unos peroles chicheros de cobre.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) aún espera que los miembros de la comunidad de Chacuyo y de otras poblaciones vecinas depongan la vigilancia que instalaron en las cercanías del cementerio de Sacabamba y se tranquilicen para poder intervenir. La estrategia es intentar tomar contacto con alguna autoridad comunal que medie en este cometido.

Declaraciones preliminares de algunos pobladores a la Policía confirmaron que fueron tres los jóvenes ajusticiados, quienes el miércoles en la madrugada fueron sacados a la fuerza de la casa de Modesto Flores, padre de Jorge, en la localidad de Chacuyo, y trasladados hasta Sacabamba a la altura del cementerio.

Una vez allí, los comunarios, en su mayoría bajo la influencia del alcohol, los acosaron y golpearon con piedras y palos. Horas más tarde, cuando percibieron la presencia policial, se apuraron en consumar su delito, dando picotazos en las cabezas de los implicados para luego encajarlos en una fosa vieja del cementerio.

"Mi mamá vio todo, primero metieron a mi hermano, después al de 16 años y encima al de 28. En uno solo (una sola fosa) los han encerrado. El gordito aún respiraba", señaló Marisol Flores, hermana del difunto.

Echados de su tierra

Los padres de Jorge Flores también se salvaron de ser linchados gracias a que escaparon y fueron rescatados cerca de las 7:00 del jueves de la cordillera Kekoma, por la Policía, que hasta ayer sólo podía acercarse al lugar a una prudente distancia, para evitar enfrentamientos.

Con la cara destrozada, y casi sin poder caminar, Modesto Flores Flores, de 60 años, y su esposa Severina Velarde, de 56, también con la señal de los golpes en la cara, prestaron declaraciones en la Felcc de Punata.

Declararon que durante la madrugada del jueves fueron obligados a salir de su casa, arrastrados y golpeados, pero lograron escapar con la ayuda de su hija. Aunque no tienen que ver con el hecho que motivó esta masacre, la comunidad ya no los dejará retornar a su comunidad, donde han vivido siempre, con sus animales y su producción agrícola.

Modesto Flores era el corregidor de Chacuyo y, según algunas versiones, los comunarios de esa población, además de los de Pumapunku, Matarani y Sacabamba, al percatarse del supuesto robo de peroles, acudieron primero a él para exigirle hacer justicia con los implicados, pero éste pidió que primero se investigue antes de tomar cualquier decisión, pedido que fue ignorado y se procedió con el linchamiento.

Ya van 16 ajusticiados

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Punata, José Camacho, unidad que atiende todos los delitos del valle alto, dijo que la Policía no podrá intervenir la localidad de Sacabamba, donde los miembros de las comunidades lincharon a tres hombres, sin el consentimiento de sus autoridades.

"Aunque hubiesen habido 100 efectivos más, yo creo que era una utopía querer incursionar porque los comunarios son terribles, están obsesionados, han tumbado eucaliptos en la carretera y nos han intentado cercar", señaló el jefe policial.

Al llamado de radiopatrullas 110, su unidad desplazó el personal correspondiente, alrededor de unos 20 efectivos, a la localidad de Sacabamba, donde se había congregado una multitud de 500 a 600 personas.

Ayer en la mañana cuando se intentó nuevamente intervenir, con más efectivos, la multitud era más numerosa, alrededor de mil enardecidos comunarios, lo cual imposibilitó que se haga el levantamiento legal de los cadáveres.

Ya son 16 las personas linchadas en lo que va 2008, mientras que se evitaron otros ocho linchamientos, según confirmó la Felcc de Cochabamba.

Para el director de esa unidad, Elvio Sánchez, éste ya no es un tema que competa exclusivamente a la Policía, sino que va mucho más allá.
Fuente: lostiempos.com
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Impiden a Policía rescatar linchados y echan a padres

jueves, 21 de agosto de 2008

Human Rights exige a Insulza hacer respetar la democracia

La ONG critica inacción de la OEA ante las violaciones de los derechos humanos ANF / EFE. La Paz / Nueva York

La fundación Human Rights (HRF) envió ayer una carta abierta al Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en la que le atribuye una supuesta incapacidad de cumplir el mandato de la Carta Interamericana en defensa de la democracia en el continente.

La carta firmada por el presidente de la HRF, Thor Halvorssen, y su secretario general, Armando Valladares, hace notar que los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela han violado sistemáticamente los elementos esenciales de la democracia establecidos en el artículo 3 de la Carta Interamericana y que, con su inactividad, Insulza incumple su mandato y "parece simpatizar con el comportamiento de estos gobiernos".

Las violaciones denunciadas por la HRF incluyen el cierre de uno de los principales canales de televisión en Venezuela y la estatización de tres estaciones transmisoras de televisión y radio en Ecuador.

A esto agrega los más de 40 muertos en Bolivia como producto de la violencia política y la aprobación arbitraria de un proyecto de Constitución que legaliza los linchamientos en Bolivia.

Destaca la eliminación de la independencia del Poder Judicial en Venezuela y Bolivia, y el cierre del Congreso en Ecuador; además de la creciente persecución política y los discursos gubernamentales que incitan a la violencia en esos tres países.

La HRF afirma que le recordó a Insulza que el 11 de septiembre de 2001 los Estados de América aprobaron la Carta Interamericana, donde se define qué es la democracia y se establece, en la cláusula democrática, un mecanismo para sancionar no solamente a los gobiernos que asciendan al poder sin elecciones, sino también a los gobiernos democráticamente electos que aprovechan dicha condición para violar los derechos humanos mientras aparentan legitimidad.

Afirman que los artículos 3, 19, 20 y 21 de la Carta Interamericana disponen un procedimiento formal para responder y sancionar a los Estados antidemocráticos, que puede ser activado por el Secretario General de la OEA.

"A pesar de tantas violaciones por parte de Bolivia, Ecuador y Venezuela, el señor José Miguel Insulza continúa negando públicamente e incumpliendo su mandato de activar la cláusula democrática. ¿Por qué no cumple con su obligación?", preguntó Javier El-Hage, asesor legal de la HRF.
"Con su inactividad, el señor Insulza no sólo incumple su mandato, sino que también parece simpatizar con el comportamiento de estos gobiernos", añade la fundación.
La HRF es una organización internacional que se califica como apolítica, dedicada a defender los derechos humanos en el continente americano.

La Fundación centra su trabajo en los conceptos entrelazados de autodeterminación y libertad.
Fuente: eldeber.com.bo
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Human Rights exige a Insulza hacer respetar la democracia

Linchan a dos presuntos ladrones; el tercero escapa

Dos presuntos ladrones de peroles fueron linchados ayer por pobladores de la localidad de Chacuyo, cercana a Cliza (valle alto), luego de ser sorprendidos robando dos grandes peroles de bronce, de los que se usan para fabricar chicha, según varias fuentes.

Hasta el cierre de esta edición, la información aún era precaria debido a que las patrullas policiales no habían logrado ingresar al lugar para hacer el levantamiento oficial de los cadáveres y confirmar la veracidad de las versiones de linchamientos. Uno de los relatos indicaba que los linchados eran tres, pero al final del día, la mayoría de las versiones coincidían en que sólo hubo dos ejecutados y que el tercero del grupo había logrado escapar.

Según el reporte policial, el hecho habría ocurrido ayer, cerca de las 9:00, cuando los dueños de una casa sorprendieron a los tres sujetos in fraganti en el interior de la vivienda y dieron la voz de alarma para que amigos y vecinos colaboren en atrapar a los sorprendidos.

La turba habría logrado atrapar a sólo dos, los cuales, según relatos recopilados por la Policía, fueron llevados primero a la comunidad de Matarani y luego a Sacabamba, donde se presume que ocurrió el ajusticiamiento, aunque nadie hasta ahora pudo especificar la forma en que fueron ejecutados.

El vocero de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Remi Ampuero, informó que un contingente de cerca de 25 policías fue enviado a la zona para realizar las investigaciones y recuperar los cuerpos de las víctimas. Sin embargo, no tuvieron éxito ya que cerca de mil pobladores enfurecidos y en estado de ebriedad no los dejaron ni siquiera pasar el puente de ingreso a Sacabamba.

Desde ahí se percibió que algunos comunarios se daban a la tarea de excavar dos fosas, por lo que extraoficialmente se sabe que los cuerpos fueron enterrados en el mismo sitio de su ejecución.

Fuentes extraoficiales informaron que los efectivos llegaron por primera vez cerca de las 14:30 de ayer y, al no tener éxito y ver la oposición de la gente, retornó a la ciudad. Cerca de las 17:00 volvió un nuevo contingente de cerca de 50 efectivos, pero tampoco tuvieron éxito, además de que ya caía la noche, por lo que se decidió postergar la incursión hasta este jueves.

Con este hecho, suman 11 las víctimas de linchamiento en Cochabamba en lo que va de 2008.

Tres jóvenes

La Policía aún no cuenta con las identidades de los ajusticiados, pero, por las versiones de algunos testigos, se trataría de tres jóvenes oriundos del lugar, cuyas edades oscilarían entre los 25 y 30 años, quienes ingresaron a robar en una casa aprovechando que los dueños se encontraban fuera, pero no contaron con que serían sorprendidos cuando se aprestaban a sacar los peroles en los que se fabrica chicha y chicharrón. Los vecinos habrían convocado a gritos a más de 500 campesinos y, según versiones obtenidas por la Red Unitel, los habrían torturado y enterrado en Sacabamba.

Ampuero afirmó que aún se desconoce el grado de participación de los pobladores, por lo que anunció que un nuevo contingente será enviado al lugar a primera hora de hoy para intentar seguir con la investigación y recuperar los cuerpos.

Se salvan 3 mujeres

Tres mujeres se salvaron de ser linchadas, ayer, por vecinos de Villa Urkupiña, al sur de Quillacollo, cuando fueron sorprendidas robando las ovejas de una anciana del lugar que se encontraba ausente de su vivienda. La oportuna llegada de la Policía evitó que se consumara el hecho.

La anciana llegó justo cuando las tres mujeres sacaban las ovejas de su vivienda y alertó a los vecinos, quienes rápidamente se reunieron y propinaron una tremenda paliza a las mujeres.

Se trata de una adolescente de pollera y dos mujeres mayores que, según los vecinos, operaban en un taxi blanco que merodeaba la zona desde hace varios días.

Cuando la gente dio con el vehículo, descargó su furia destrozando los vidrios y embarrancándolo en una quebrada cercana. Dentro el vehículo se habría encontrado un uniforme de la Policía Municipal. Las mujeres, conducidas a la Policía, negaron tener algo que ver con el robo de las ovejas.
Fuente: lostiempos.com
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miércoles, 23 de julio de 2008

"Justicia" comunitaria cobra tres nuevas víctimas

Tres hombres, presuntos ladrones de barras de aluminio, fueron golpeados, ahogados en un río y enterrados, informó a EFE la policía de Cochabamba. El hecho se produjo en Puerto Roto, río Chapare.
Fuente: terra.es
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Campesinos ahogan a tres presuntos ladrones en el centro de Bolivia

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